Con  ‘sevicia’ fue asesinado el joven Luis Alfonso Jiménez Gualteros. Los responsables lo golpearon con puños, patadas y una pala.  Los homicidas ‘negociaron’ la pena con la Fiscalía, fueron condenados y terminaron con prisión domiciliaria.  


Luisa Fernanda Zapata Cardozo,  Vicente Zapata y José Gerardo Perdomo Cardozo, fueron condenados por el brutal asesinato del joven Luis Alfonso Jiménez Gualteros.

“Los acusados…de manera fría y calculada, desarrollaron el ilícito…”, sentenció el juez al condenar a cuatro personas por el asesinato con ‘sevicia’ del joven Luis Alfonso Jiménez Gualteros, ocurrido en zona rural del municipio de Tello.

Se trata de José Gerardo Perdomo Cardozo, su hermano José Cleofe Perdomo Cardozo, su yerno Vicente Zapata y la hija de este último, Luisa Fernanda Zapata Cardozo, quienes confesaron el crimen y ‘negociaron’ las penas con la Fiscalía Novena Seccional de Neiva, que fueron legalizadas por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Neiva.

El grupo familiar fue capturado el jueves pasado por efectivos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en coordinación con el Batallón Tenerife adscrito a la Novena Brigada del Ejército en zona rural del municipio de Tello.

El asesinato de Jiménez Gualtero, de 21 años de edad, ocurrió en la finca de José Vicente ubicada en la vereda Romero en el municipio de Tello, el 23 de diciembre del año 2012.

La violación

Según la confesión del asesino y un testigo presencial del crimen, el joven llegó a la casa de la familia Perdomo Rivas, hacia la 1:36 de la madrugada en medio de la oscuridad y un fuerte aguacero. “Sentimos que golpearon la puerta…le dije a mi mujer que preguntara quien era…entonces un señor le contesta que era del frente 19 de las Farc”, dijo José Gerardo a la Fiscalía.

El supuesto guerrillero, llegó a la vivienda buscando ayuda porque se encontraba herido. “Me dijo que le abrieran la puerta ya que venía herido…Alcancé a ver la herida debajo de su brazo izquierdo…”, manifestó Gloria Rivas, esposa de José Gerardo.

La familia, sin imaginar las malas intenciones de Jiménez Gualteros, lo hizo seguir, para prestarle los primeros auxilios, y en medio de la inocencia el compañero sentimental de la mujer obedeció la orden que recibió del joven de ir a buscarle un bolso que había dejado cerca de la vivienda.

De regreso a la casa y sin encontrar el bolso, José Gerardo se enteró de boca de su propia esposa que el joven la había abusado sexualmente. “Golpeé la puerta para que mi esposa se diera cuenta que había llegado pero no me contestaba, solamente escuchaba que lloraban las niñas, le grité duro, en voz alta a ella para que me abriera, cuando abrió la puerta ella venía prácticamente sin pantalonetas, estaba desnuda…le pregunte qué había pasado, me dijo que el tipo estaba abusando de ella…”.

La mujer señaló que el hombre intentó tocarle las partes íntimas, quitarle las pantalonetas “al ver que no podía me empujó hacia una habitación, me rempujo sobre la cama…se me tiró encima, me quitó la pijama y abusó de mi…”.

Golpeado y torturado

José Gerardo al saber del ataque sexual a su esposa, se abalanzó contra Jiménez Gualteros, propinándole puños y patadas. “Me dio mucha rabia, perdí el control, entre como en choque, pensé que era él o yo…le daba y le daba”.

El ataque del hombre contra el joven, fue observado por su vecino Campo Elías Quintero Perdomo. “Escuché los gritos de una mujer y de unos niños, gritaban auxilio, mi papá está matando a un señor”.
Sostuvo que se escondió a unos 20 metros de la casa de José Gerardo, y observó cuando éste le estaba dando patadas y puños al hoy occiso. “A ninguno de los dos se les veía armas de ninguna clase”.

Recordó que minutos después llegaron a la casa de Perdomo Cardozo, Vicente con una peinilla en la mano”, una mujer con una pala y dos hombres más. “La mujer llega por detrás del muchacho, levantó el palín que llevaba en la mano y se lo pegó encima de la cabeza, el muchacho del golpe se fue de cara contra el piso”.

En ese momento, mientras que José Gerardo continuó golpeando con los pies al joven tirado en el piso, “la mujer vuelve y le da con el palín en la cabeza”, manifestó Quintero Perdomo.

Como si fuera poco, Vicente le pasó la peinilla a José Gerardo “acabe de matar a ese…Gerardo coge la peinilla y le pega unos planazos al muchacho que esta tirado en el piso, inconsciente, pues yo lo vi ahí quieto”, señaló Quintero Perdomo.

El joven malherido e inconsciente, fue amarrado de las manos  con un cable, lo arrastraron y metieron al corredor. “Gerardo coge un cable y lo amarra a los cables de la luz, los unía y hacía salir chispas de corriente…vi cuando se los colocaba en el cuerpo al muchacho…luego se los pasó a José Cleofe y este también hizo lo mismo, cada uno lo hizo como dos o tres veces…”.

Familiares de Jiménez Gualteros, manifestaron que el joven fue electrocutado. “Unos hermanos de José Gerardo le contaron a una vecina que lo habían matado con corriente, que como trabajan con soldadura agarraron el cable del equipo de soldadura y se lo coloraron bajo la axila y como no se murió se lo colocaron en la parte de arriba del pecho en la tráquea hasta que murió…”.

Tomado de La Nación 

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