La infusión de moringa, limón y jengibre parece haber funcionado para frenar los contagios en cárceles como la de Villavicencio.

El director de la cárcel de Riohacha, Juan Carlos Deluque Vásquez, aseguró que desde este martes las 347 personas que permanecen privadas de la libertad en el penal, recibirán un remedio casero hecho con moringa, jengibre y limón, para evitar que se contagien de COVID-19.

La medida se implementará luego del fallecimiento de un interno por problemas respiratorios y a quien se le realizó una prueba para determinar si el virus fue la causa de su deceso.

“Al ver que aún no tenemos ninguna vacuna, todo lo que veamos que resulte para bien, para combatir esta pandemia hay que hacerlo, parece haber funcionado en otras cárceles del país y nosotros hemos decidido acoger esta medida; nada perdemos. Por eso, todos los días daremos este remedio a los internos”, manifestó Deluque Vásquez.

La infusión natural ya tiene nombre le dicen: ‘bebida milagrosa’, luego de ser consumida por los internos de las cárceles de Villavicencio y Acacías en el departamento del Meta, quienes días después fueron declarados por el mismo Ministerio de Salud, libres de coronavirus.


‘La moringaton’

Las directivas de la cárcel están promoviendo una campaña donde se invita a la comunidad a donar plantas de moringa, limón y jengibre para contar con los insumos suficientes, para realizar la mezcla de manera diaria y que alcance para todos.

 

En tal sentido a las afueras del centro carcelario, los funcionarios del Inpec colocaron una gran olla metálica para que los ciudadanos puedan realizar sus donaciones.

 

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