La mujer se identificó como Andrea Oyola, y en entrevista con el diario La Nación contó que la bebé, de 16 meses de nacida y de nombre María, estaba jugando cerca de la orilla del río Magdalena con otros niños.

La madre aseguró que ella se alejó por un momento para ir hasta la vivienda, que queda cerca de allí, y que en cuestión de segundos la pequeña desapareció en el caudaloso río.

Bomberos y personal de la Unidad de Gestión del Riesgo (UNGR) hicieron presencia en el lugar para iniciar la búsqueda de la niña, pero hasta el mediodía de este miércoles no la habían encontrado.

Armando Cabrera, director de la oficina de Gestión del Riesgo en Neiva, dijo que hay otras versiones que apuntan a que los niños se “estaban bañando” en la orilla del río Magdalena y que fue ahí cuando la menor desapareció.

El funcionario comentó que a la búsqueda de María se sumaron amigos y allegados, y que familiares de la niña que se dedican a la pesca artesanal prestaron sus canoas para recorrer ese tramo del río.

Además de esta tragedia, la familia vive otro drama ya que, según la madre, cuando encuentren el cuerpo de la bebé no sabe qué van a hacer porque no cuentan con los recursos para costear el entierro.

“Si alguien nos ayuda con eso, para darle cristiana sepultura a nuestra bebé, le agradeceríamos mucho”, comentó Oyola.

En medio de la angustia de esta mujer, el periodista que la entrevistaba le dio una buena noticia: “Nos acaba de escribir el personero de Neiva, y nos dice que él va a gestionar la consecución del ataúd y del sepelio”.

Así las cosas, la humilde familia espera encontrar el cuerpo de la bebé para darle el último adiós.

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