La cocaína que provocó una “marea blanca” en 2019 en la costa atlántica de Francia y causó la muerte por sobredosis de un hombre, procedía de Colombia informó el sábado la Fiscalía francesa. Las pesquisas, efectuadas por el ente investigador, en colaboración con las autoridades estadounidenses (DEA), holandesas y británicas, permitieron determinar que estos paquetes procedían de una misma descarga que fue intervenida frente a las costas de Burdeos (suroeste de Francia) en septiembre de 2019.

 

“El origen de los estupefacientes podía ser identificado en una zona de producción del norte de Colombia. La pureza de los productos analizados se situaba entre 80,5 y 90 %”, indicó Philippe Astruc, fiscal de la ciudad francesa de Rennes, en un comunicado que daba cuenta de la investigación tras un año desde que se encontraron los primeros paquetes que tenían el tamaño de una caja de zapatos y estaban perfectamente sellados con papel celofán. En total se descubrieron 1.600 kg de cocaína.

 

En noviembre de 2019, las autoridades multiplicaron los avisos de alerta respecto a estos fardos que poco a poco fueron apareciendo a lo largo de varios cientos kilómetros del litoral atlántico francés. Pese a ello, un hombre de 35 años murió por sobredosis en el distrito francés Saint-Nazaire, el 16 de diciembre de 2019, debido a la “ingestión de un producto que había encontrado en la playa”, informó la Fiscalía.

 

Por el momento, se desconocen las razones de esta descarga, ya sea voluntaria o accidental. Tampoco se sabe quién era el transportista (velero, carguero o un submarino). “Teniendo en cuenta que una parte de la carga se perdió en el mar (un tercio o un cuarto), el volumen inicial de producto se puede calificar de importante”, apunta el comunicado, añadiendo que la investigación seguía abierta. La mayoría de la cocaína procede de tres grandes países productores: Colombia, Perú y Bolivia. Europa es el segundo mercado mundial, después de Norteamérica.

 

Los paquetes de cocaína empezaron a llegar a la costa francesa a mediados de octubre de 2019. Se trataba de algunos fardos que llamaron la atención de las autoridades y luego se convirtieron en una verdadera amenaza para la población. “Tememos que la gente intente encontrar estos paquetes y los consuma, lo que es increíblemente peligroso, o que traficantes se aprovechen de esto para ‘ganar algo de dinero aquí’” dijo en su momento el fiscal Philippe Astruc, más teniendo en cuenta la pureza de la sustancia psicoactiva.

 

Además, las autoridades tuvieron que vigilar cientos de kilómetros de costa y cerrar media docena de playas puesto que no faltó quienes intentaron hacerse con las drogas. Martine, una mujer que se paseaba con su perro, encontró un paquete al borde del mar. “Nos acercamos por curiosidad. Nos dimos cuenta de que era droga. ¡No tocamos el paquete porque nos dijeron que podía ser peligroso, fue tentador!... Pero somos personas honestas”, contó la mujer en ese momento a la agencia AFP.

 

En Colombia cayó banda que enviaba cocaína a Europa

Mientras en Europa la investigación para encontrar los detalles de cómo llegó la cocaína colombiana a las costas europeas continúa, en el país los esfuerzos por desmantelar traficantes internacionales no cesan. El pasado martes 10 de noviembre, la Fiscalía informó que 10 presuntos integrantes de una red transnacional de tráfico de estupefacientes conocidos como Los Cirujanos fueron cobijados con medida de aseguramiento en una cárcel.

 

De acuerdo con la investigación, cuyo origen fue la información aportada por una fuente humana, los servidores del CTI lograron establecer que varias personas que tendrían roles específicos dentro de la organización criminal se habrían concertado desde hace tres años, aproximadamente, con el propósito de enviar cocaína a Europa, en la modalidad de correos humanos. La sustancia ilícita salía desde los aeropuertos Alfonso Bonilla Aragón de Palmira (Valle del Cauca) y El Dorado de Bogotá, con destino a Madrid (España).

 

Lo más inquietante es que, con base en el material probatorio, la Fiscalía evidenció que dos personas vinculadas al sector de la salud, al parecer, hacían parte de esta banda delincuencial y serían los encargados de intervenir quirúrgicamente a las mujeres reclutadas para transportar la droga. El ente investigador señaló que se trata de una instrumentadora quirúrgica, quien labora en un hospital de Cali y un hombre que se habría hecho pasar por cirujano, puesto que no está titulado, y quien en los últimos días se encontraba laborando como médico general (telemedicina pacientes Covid-19) en un reconocido hospital de Medellín.

 

Se conoció que tales procedimientos se realizaban en quirófanos improvisados o en habitaciones de moteles o aparta-estudios que rentaban por días hasta la recuperación de las víctimas, a las cuales les implantaban prótesis que contenían cocaína líquida en senos y piernas. Un miembro de la estructura criminal perfilaba y reclutaba a las mujeres que serían cargadas con la droga, ofreciéndoles oportunidades laborales en España. Las víctimas eran enviadas en vuelos comerciales a Madrid, donde les eran extraídas las prótesis con el alcaloide, igualmente en quirófanos improvisados, en esa ciudad.

 

Las 10 personas fueron capturadas el 5 de noviembre de 2020 durante operativos conjuntos realizados por el CTI de la Fiscalía y unidades del Ejército Nacional. Posteriormente, fueron presentados ante un juez de control de garantías en Cali quien les imputó cargos por su presunta responsabilidad en el delito de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico, pero los capturados aceptaron los cargos. En las diligencias fueron incautados 14 teléfonos celulares y un pasaporte a nombre de María Camila Gallego.

Fuente: EL ESPECTADOR


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