Juez ordenó la extinción de dominio de cinco locales donde vendían ropa y zapatillas ‘chiviadas’. “Los medios de conocimiento acreditan que los productos retenidos y analizados por los expertos eran prendas falsificadas, simulando originalidad…”, dijo el togado

 

“Las pruebas permiten concluir que los locales comerciales…fueron usados en la ejecución del ilícito denominado usurpación de derechos de propiedad industrial”, sentenció el juez que ordenó declarar la extinción del derecho de dominio de cinco locales ubicados en el Centro Comercial Metropolitano en Neiva.

 

La sentencia fue proferida por el Juez Penal del Circuito Especializado de Extinción de Dominio de Neiva, al analizar las pruebas aportadas en el juicio oral por la Fiscalía Treinta y Cinco Especializada de Extinción de Dominio de Bogotá.

 

La investigación, que terminó con la expropiación de los locales 127, 129, 130, 131 y 132 ubicados en la carrera 5 con nomenclatura 6-28 del centro comercial en el centro de la capital huilense, inició con las diligencias de la Dirección de Impuestos Nacionales (DIAN) y de registro y allanamiento por la Fiscalía en los años 2015, 2016 y 2017, en las que encontraron prendas de vestir y accesorios de las marcas Adidas, Nike, Coq Sportif, “las cuales no eran originales”, señala la sentencia.

 

Locales 129, 130, 131 y 132 de propiedad de Germán Zuleta Calderón y el 127 de las hermanas Piedad y Patricia Arce Rojas, fueron ‘secuestrados’ el 27 de septiembre de 2017 y el 3 de mayo de 2018 la misma Fiscalía emitió demanda de extinción de dominio sobre los bienes.

 

Según el ente acusador, las pruebas recolectadas permitieron determinar que los locales comerciales, fueron utilizados para la “usurpación de marcas y patentes”.

 

Agregó que Zuleta Calderón “permitió que sus bienes fueran destinados a actividades ilícitas relacionadas con la comercialización de artículos falsificados, en detrimento de sus fabricantes y de los clientes que creían comprar artículos originales, por una suma de dinero considerable”.

 

Sostuvo que los productos eran de baja calidad, “circunstancias que motivaron la práctica de múltiples allanamientos en los locales 129, 130, 131 y 132 del Centro Comercial Metropolitano de Neiva”.

 

Sobre los propietarios del local 127, indicó el fiscal que ellos entregaron irresponsablemente la tenencia y administración del inmueble a Zuleta Calderón, “se desprendieron totalmente del deber de vigilancia y custodia sobre el predio, permitiendo que éste fuera utilizado para la comercialización de prendas de vestir y zapatos que no contaban con las características originales de las marcas ofrecidas”.

 

Según la Fiscalía, el comerciante Zuleta Calderón, dejó de lado la función social de la propiedad y “montó una estructura de negocios consistente en dar en arriendo bienes donde se comercializaban productos falsificados y de contrabando”.

 

El juez manifestó que Zuleta Calderón, pese conocer de las diligencias judiciales y aduaneras practicadas en sus locales del Centro Comercial Metropolitano, permitió que allí se siguieran desarrollando actividades comerciales contrarias a la ley. “Los entrevistados manifestaron que Zuleta Calderón nunca les pidió de vuelta el inmueble, ya que al parecer su único interés estaba en la renta generada por los arriendos”.

Prendas falsas

“Los elementos de prueba demuestran de manera inequívoca la realización de la actividad ilícita…”, manifestó el juez, al manifestar que los peritos establecieron que las marquillas, logos y costuras de las prendas no eran las originales.

 

“No sólo se estudiaron las características de empaquetado y etiquetado, sino que se verificó el tipo de elaboración de los elementos incautados…estudio que sí permitió concluir que estos no eran fabricados por los titulares de las marcas anunciadas”, explicó el togado.

 

Precisó que los documentos aportados por la Fiscalía acreditan que los productos retenidos y analizados por los expertos en marzo y septiembre de 2017, eran prendas falsificadas, simulando originalidad, “corroborándose así la información ofrecida por la fuente humana y lo denunciado por el apoderado de las marcas”.

 

Además de los peritos judiciales que establecieron que las prendas eran falsas, el fiscal  aportó también las certificaciones expedidas por los apoderados de las sociedades Adidas Ag, Nike Internacional Ltd, lcs International b.v., Puma, New Balance Athletics Inc, Sporloisirs S.A, Tomy Hilfiger Licensing llc, Rebbok International Ltd, en las que acreditaron que los locales comerciales 127, 129, 130 y 131, entre otros, no estaban autorizados para distribuir, fabricar, almacenar y comercializas sus productos.

 

No estuvieron pendiente del local

 

El abogado de los propietarios del local 127, solicitó no declarar la extinción del derecho de dominio del bien, al señalar que las afirmaciones de la Fiscalía parten de suposiciones y hechos no probados, “pues aseverar que los afectados sabían que el local vendía mercancía falsa, que la administración y custodia del referido inmueble fue entregada a Germán Zuleta Calderón, y que hacían parte de la estructura ilícita diseñada por Zuleta Calderón, carece de fundamentos…”.

 

Sin embargo, la omisión de los dueños de estar pendiente de lo que se desarrollaba en el local, los llevó a perderlo.  “De haber procedido los afectados conforme constitucionalmente se exigía, sin dificultad se hubieran enterado de la destinación irregular que se le daba a su inmueble, a fin de tomar medidas…pero como no lo hicieron, patrocinaron su uso indebido, habilitando al Estado a reclamar la titularidad del inmueble a través de este procedimiento, pues, en este caso, también se satisface el factor subjetivo”.

 

El juez además de declarar la extinción de dominio de los cinco locales, ordenó la tradición de los bienes extinguidos a favor de la Nación por intermedio del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado, administrado por la Sociedad de Activos Especiales.

Fuente: La Nación


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