Mientras algunos ciudadanos esperan a que llegue su turno para vacunarse, hay otros que lamentablemente fallecieron por culpa del virus. Ese fue el caso del profesor peruano Jorge Jesús Gavelan Izaguirre, un docente de 71 años quien hasta el final de sus días les dictó clase a sus alumnos. "Falleció dos días después de tomar su último examen"

Debido a las complicaciones que trajo para su salud la enfermedad, Gavelan debía usar un tanque de oxígeno. Pero eso no fue impedimento para que él siguiera enseñando a través de zoom.

Gavelán era profesor de la Facultad de Ciencias Contables de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). En enero se había contagiado de coronavirus, pero su cuadro que se complicó porque sufría de una enfermedad cardíaca.

Cuando la institución se enteró de su estado de salud decidió contratar a un sustito, pero el profesor se dio cuenta que su reemplazo no estaba cumpliendo con sus funciones así que decidió volver a enseñar.

“Le dijimos, papá para, y nos dijo: No, yo quiero continuar. Y continuó. Dictaba clases virtuales tres veces a la semana, a tres salones. Eran un promedio de 6 horas diarias. Llegó a concluirlas, tomó el examen final y desde ahí recién se sintió mal. De necesitar cuatro litros de oxígeno, de pronto pasó a nueve litros y tuvimos que llevarlo al hospital”, contó una de las hijas del profesor.

La noticia de su fallecimiento, por supuesto, generó conmoción entre la comunidad educativa de la UNMSM y a los mensajes de condolencias por su muerte también se sumaron mensajes de indignación.

Varios estudiantes manifestaron que resultaba irónico que mientras Gavelán continuó dictando clases a pesar de tener un estado delicado de salud, el rector de la institución, Orestes Cachay, fue uno de los 487 vacunados irregularmente.

La hija del docente, finalmente, comentó que su padre no quería volver al área de covid el hospital. "Lo llevamos de emergencia y le hicieron la prueba de antígeno y salió negativo. Le tomaron una tomografía pulmonar y le dijeron que tenía fibrosis y derrame pleural. Dijimos, ok ya el covid se fue y tratemos de reparar el daño que tiene. Mi papá nos pidió, por favor, que si la prueba salía positiva lo lleváramos a la casa porque él no quería volver al área covid del hospital. Cuando estuvo en UCI fue muy fuerte y vio morir a gente todos los días”.

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