En el marco de la “caravana por la vida”, como lo han denominado los manifestantes del paro, se permitirá el ingreso y salida de alimentos y combustible a los municipios del departamento del Huila, durante 24 horas.

Es decir que, durante este lapso de tiempo, será el único hasta nuevo aviso, para que las estaciones de servicio puedan surtirse y reabastecer en los municipios.

En este aspecto, el panorama se torna preocupante, puesto que los vehículos de transporte de alimentos, mercancía y particulares que podían movilizarse dentro de los municipios no han sido tanqueados desde hace días y las raciones ya no alcanzan ni para suplir la demanda en el sector de la salud.

El día de ayer, el municipio de Timaná manifestó quedarse completamente sin gasolina y para el mismo sentido estarían los municipios de Isnos, San Agustín, Pitalito y demás municipios de la región.

El alcalde de Timaná, Marco Adrián Artunduaga, emitió un angustioso comunicado informando que se ha imposibilitado el desplazamiento de las ambulancias, los organismos de socorro, la Policía Nacional, la misión médica, y el vehículo de recolección de residuos sólidos en zona urbana y rural; al igual que la maquinaria amarilla para la atención oportuna a la remoción en masa sobre el puente y la quebrada la Sicana en la vereda San Antonio, que amenaza con posible represamiento con ocasión de las lluvias.

“También está retenido el vehículo que transporta los químicos imprescindibles para el tratamiento de agua potable, el municipio solo cuenta con estos elementos para los próximos dos días; afectando de manera preocupante la salud y bienestar de toda una población y la vulneración de los derechos humanos”, expresó el mandatario de los timanenses.

En los nueve municipios que componen el sur del Huila, hay 44 estaciones de servicio y más de la mitad están solo en Pitalito. De acuerdo con Clara Inés Triviño, directora seccional de la Cámara de Comercio del Huila, “la gran necesidad de combustible es de más de 600.000 galones”.

Desde la Cámara de Comercio seccional, Clara Inés Triviño detalló que “Los concentrados para animales no llegan y es el sector avícola el más afectado, este comprende pollo de engorde, pollo recién nacido y gallina ponedora. Se necesitan más de 300 toneladas, y son Pitalito, San Agustín, Timaná y Palestina los más urgidos. Hay racionalización de alimento y por ende menos rendimiento, sobre todo en la producción de huevos.

En las droguerías quedan pocas unidades y en otras incluso no se encuentran medicamentos de alto costo, como por ejemplo para tratar la diabetes; antigripales, antibióticos y analgésicos.

Hay escasez de alimentos en fruver y productos que no se producen en la región, como la fresa, la manzana, la pera, la habichuela, la zanahoria, la papa, el maíz y los huevos; muchas panaderías no han podido sacar producción por la carencia del último producto mencionado.

No es la primera vez que esto sucede, pero sí en medio de una pandemia. En el anterior paro camionero que duró 45 días, al cual se unió el sector cafetero, vivimos la misma situación. Pese a todo, hay algo qué rescatar. Nosotros destacamos que el paro esté transcurriendo con normalidad, no tenemos hechos de violencia y nada qué lamentar, de alguna manera la parte económica se recupera”, concluyó.

Así mismo, resaltó que entre el Sena, Alcaldías y Cámara de Comercio se está propendiendo por los mercados campesinos.

Luego de 14 días de manifestaciones, las alcaldías municipales de la región, tendrán que ser muy estratégicas a la hora de solventar la situación que se está presentando, procurando mantener el orden público entre la convergencia de la diversidad de pensamientos, tanto de aquellos quienes ejercen su legítimo derecho a manifestarse, como también de los que piensan de manera diferente.

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