Los funcionarios de la Registraduría Nacional del Estado Civil no están en la obligación de reconocer nombres que puedan atentar contra los menores de edad.

Si bien la Registraduría señala que la normativa no limita de manera radical la libertad de los padres para dar el nombre que quieran a sus hijos, los funcionarios de la entidad sí pueden abstenerse de registrar nombres poco comunes.

 

Esto, con el fin de evitar que los niños sean registrados con nombres que puedan atentar contra la dignidad, la sana crítica y la objeción de conciencia.

 

De hecho, en un comunicado, la Registraduría señaló que los funcionarios se pueden abstener de poner ciertos nombres “por tratarse de una descripción ofensiva o denigrante contra el menor”.

 

“Los funcionarios notariales no están en la obligación de suscribir ese tipo de nombres”, señaló el director nacional de Registro Civil, Rodrigo Pérez Monroy.

 

Cuando un funcionario de la entidad se encuentre ante un caso en que el niño se vea expuesto a ser registrado con un nombre ofensivo, podrá recurrir a un defensor de menores para que intervenga.

 

Pérez aclaró que, por gusto u ocurrencia de los padres de un recién nacido, no pueden ponerles nombres que a futuro puedan incidir en el libre desarrollo de su personalidad.

 

“No se niega la inscripción, pero sí, hay oposición de escribir en el registro notarial una expresión grotesca y ofensiva que de ninguna manera describe la personalidad o individualidad de ese menor”, expuso.

Frente a situaciones de ese tipo, “se podría apelar a la objeción de conciencia que se encuentra claramente regulada en la Constitución Política”, agregó.

 

Es más, el funcionario destacó, días después de que salió la lista de los ‘sin tocayo’ en Colombia, que estos niños pueden ser objeto de matoneo cuando crezcan.

 

Nombres que pueden ser considerados ofensivos o denigrantes

La Registraduría expuso un listado de los nombres ante los que sus funcionarios pueden abstenerse de hacer el proceso de registro:

 Miperro

Híbrido

Judas

Belcebú

Satanás

Sin embargo, la delgada línea que separa un nombre poco común de uno denigrante es bastante difusa, pues la entidad señaló que, al 31 de diciembre del 2020, se registraron 619.504 niños cuyos padres les pusieron, entre otros, nombres de artistas y deportistas.

 

Figuran nombres como Cristiano, James, Neymar, Maluma, Chespirito, Warnerbro, Joku, J Balvin, Yatra, Juanes y Shakira.

 

Además, menciona ocurrencias como Vanderlein, Messi Andrés, John Crazy, Bellaflor, Britney Cristal, Alison Lupita.

 

“Sin embargo, este tipo de nombres son aceptados por no tornarse denigrantes u ofensivos para la niña o el niño recién nacido”, anota la entidad.

 

 

 


publicidad publicidad