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» » Hoy se cumple un año de la muerte de Diomedes Díaz, la leyenda del vallenato


Pitalito Noticias domingo, diciembre 21, 2014

Se conmemora el primer aniversario de la muerte de Diomedes Díaz, el artista mas vendedor y con mayor número de éxitos en la radio colombiana. Múltiples homenajes preparan sus seguidores en diferentes ciudades. En Valledupar, por ejemplo, se va a realizar una misa en la plaza Alfonso López, en esa misma que hace muchos años alguien vio cantando a aquel muchacho de picardía inigualable y nobleza campesina, y apostando a sus capacidades lo llevó a Medellín para que grabara su primer trabajo al lado del rey Náfer Durán.


Incontables fueron las veces que Diomedes deleitó a sus seguidores en alguna parranda, varios amores se construyeron al compás de sus canciones, por eso genera sentimientos tan profundos en su fanaticada. Así sucede con Peyo Daza Rumbo, un joven de Valledupar que se ganó un concurso entre diomedistas, porque tal ha sido el furor que despierta este artista, que muchos tienen no solamente su habitación llena de todo lo concerniente a Diomedes, sino que algunos han llegado al extremo de nombrar a todos sus hijos con los nombres de cada uno de los hijos del desaparecido artista.

diomedes 2

Para sus colegas no es solamente el mayor referente del género vallenato, sino también un gran amigo que siempre los respetó y valoró su talento. Marciano Martínez y José Alfonso Chiche Maestre destacan siempre su humildad y generosidad con las personas y para Poncho Zuleta que fue el artista favorito de Diomedes, el Cacique representa un hito dentro del folclor, más que un amigo, un hermano incondicional que muchas veces vio reír, y otras veces quebrantado en la soledad de sus emociones, donde sólo ingresaban él y otros pocos considerados sus más cercanos e irrestrictos.

Dondequiera que se recorren las calles, no solamente de Valledupar, sino también de los pueblos del Caribe, casi siempre está sonando una canción de Diomedes. No en vano, afirma Guillermo Mazorra, director del artista y repertorio de la empresa para la cual trabajaba el cantante, que no hay en Colombia que haya vendido las copias que vendió Diomedes y generado todo el impacto de mercado que logró el joven soñador que un día salió de Carrizal.

diomedes 4

El público está a la expectativa de un trabajo discográfico que Diomedes dejó grabado, apartes de su voz y una canción completa que darán vida a un proyecto de homenaje donde estará acompañado por sus hijos Rafael Santos y Martín Elías. Si bien no hay una fecha definida para el proyecto, puesto que hace falta ultimar algunos detalles y sobre todo porque, según ha dicho el propio doctor Mazorra, la empresa quiere respetar la fecha luctuosa y solamente acompañar desde un punto de vista humano y solidario a su familia y no necesariamente comercial, como se había venido especulando.

Algunos de sus amigos más cercanos se sientan en derredor de un quiosco a compartir anécdotas de su compadre, contrario a lo que muchos puedan pensar, Diomedes era un hombre tímido y respetuoso. Javier Fernández, un locutor de Valledupar, a quien Diomedes le brindaba arroz del propio caldero cuando llegaba a su casa, o Hárold Zabaleta, un incondicional de mil batallas que era el director de la agrupación musical del cantante, su amigo por más de treinta años y a quien Diomedes se acercó durante la última presentación en Barranquilla y tomándolo de los hombros le dijo dos veces: “Compadre, me voy a morir en la tarima”.

diomedes 1

Ha pasado un año desde entonces, pero el recuerdo de Diomedes Díaz sigue cada vez más vivo y presente en los corazones del pueblo amante de su obra. Conocedores del género no dudan en afirmar que el vacío que ha dejado el Cacique de La Junta dentro del vallenato es profundo e irreemplazable. En el camino de hacer este reportaje he visto varias personas llorar como niños todavía impactados por la noticia, como el caso de Luis Alejandro Herrera, un joven de Gaira que lamenta esa ausencia cada vez que se sienta en el patio de su abuela Olavia a tomarse unos tragos con esas canciones, o la de un comerciante de Fundación cuya esposa tuvo que buscar a un paramédico antes de darle la noticia a su marido queriendo prevenir cualquier percance.



Para todo acordeonista grabar con Diomedes Díaz era el mayor logro que pudiera dar a su carrera, dio oportunidad a muchos jóvenes, entre ellos el hoy rey de reyes Gonzalo Cocha Molina, a quien conoció cuando apenas era un adolescente en Patillal. Franco Argüelles, quien grabó un par de trabajos con Diomedes, destaca de él su don familiar y su integridad como artista; dice sin vacilaciones que en todos los años en los que ha ejecutado el acordeón, esa experiencia vivida, el trabajo que logró al lado del Cacique de La Junta, fue el mejor de todos. Agrega, además, que en el vallenato pasarán más de 100 años antes de que nazca un artista que siquiera se le pueda comparar, puesto que en los nuevos intérpretes no hay compositores, decimeros y, sobre todo, una figura en torno a la cual gire todo el eje del folclor.



El legado está ahora representado en alguna medida en sus hijos Rafael Santos y Martín Elías, que sin generar el mismo impacto que tenía su padre dentro de la música colombiana, se van abriendo camino en la industria. Cuentan que Diomedes, durante la grabación de un tema que hizo al lado de su hijo Martín y también en varias llamadas telefónicas, le expresó que podía morir tranquilo porque ya tenía su reemplazo y lo emplazó a conservar el arte que Dios les había dado, enmarcado en un respeto por el público y la esencia.

Santos, como le decía su padre, cuenta que cuando le expresó al Cacique la idea de ser cantante su padre le dijo con tono severo: “Quiero que sepa muchacho que otro Diomedes Díaz no nacerá, pero puede haber un gran Rafael Santos y lo apoyó a lo largo de su carrera con temas de su autoría. Era el padre, el amigo y el hombre generoso que regalaba dinero sin reparos y el hijo que hoy tanto recuerda la vieja Elvira en su casa de Valledupar rodeada de hijos, nietos y una prole numerosa a la que se suma un mico que le regaló su difunto hijo luego de haberle dicho un par de veces a su madre que iba a morirse próximamente.



Sus cifras resultan hasta ahora no alcanzadas por ningún artista de cualquier género en Colombia, vendió más de 16 millones de copias de sus discos, ganó 22 discos de oro, 23 de platino, 13 de doble platino, 3 de quíntuple platino y uno de doble platino que no alcanzó a recibir. Se puede mencionar también que Diomedes Díaz resultó ganador varias veces de las versiones del Congo de Oro en el Carnaval de Barranquilla, ganó un Premio Grammy Latino y además puede ser también el único artista al cual la empresa disquera le adaptó un estudio de grabación en su propia casa con el fin de no perder la oportunidad de tener su trabajo ante la imposibilidad de ir allí por sus problemas jurídicos y de salud.

La herencia de sus derechos musicales se encuentra en proceso de sucesión y será un juez quien determine la cuantía que corresponde a cada uno de sus 28 hijos, de los cuales algunos no alcanzaron a ser reconocidos por el artista y eventualmente se someterían a pruebas genéticas. También entre su esposa y las mujeres que lo acompañaron y con las cuales tuvo descendencia.

 



 

Por estas razones, pero principalmente por su carisma y generosidad con las que supo ganarse el cariño de toda su fanaticada, la misma a la que quería desde el fondo del alma y a la que le dedicó su canto y su fama. En La Junta y Santa Marta se harán celebraciones eucarísticas abiertas a sus seguidores y en esta última ciudad, al igual que en Barranquilla, Cartagena y gran parte del territorio nacional la programación de varias de las principales emisoras estará dedicada a la figura del cantor de Carrizal. Un hombre cuyo legado trasciende las fronteras y que en medio de las adversidades supo hacerse leyenda, cumpliendo con determinación inmarcesible lo que alguna vez él mismo cantara “Mientras yo cante vallenato y no se acabe mi relato, yo soy el invencible”.

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