Carlo Alberto Capella, exdiplomático de la Santa Sede, admitió su culpabilidad y aseguró que pasó por “una crisis personal” cuando estuvo en la Nunciatura de EE. UU.

El cura italiano, oriundo de Capri, fue llamado en septiembre para que regresara a la Santa Sede, en donde se inició una investigación. Fue luego encarcelado en abril en una celda de la gendarmería del Vaticano.

El 21 de agosto, el departamento de Estado estadounidense dio cuenta, por vía diplomática, de una posible violación a las leyes sobre imágenes pedopornográficas por parte de un miembro del cuerpo diplomático de la Santa Sede acreditado en Washington.

La Santa Sede llamó al religioso sin dar curso al pedido estadounidense para levantar su inmunidad diplomática, había indicado una fuente del departamento de Estado.

Canadá había emitido el año pasado una orden de arresto por los mismos motivos contra Capella, de quien se sospecha cargó imágenes de pornografía infantil desde el interior de una iglesia de Windsor (Ontario).
En 2013 el papa Francisco instauró una nueva legislación relativa a los abusos sexuales sobre menores y la pornografía. Un cura juzgado culpable puede purgar una pena de hasta 12 años de prisión.


Más de 40 imágenes y videos en el celular

El sacerdote, de 51 años, que llegó vestido de traje oscuro y cuello clerical frente a los tres jueces laicos italianos del pequeño tribunal de la Ciudad del Vaticano, dijo que comenzó a consultar imágenes pedopornográficas en julio de 2016.

Antes utilizó varios meses la red social Tumblr, en busca de informaciones insólitas como fotos divertidas de animales.

Al entrar en contacto con otros usuarios de esa red empezó a intercambiar imágenes de pornografía infantil, precisó el sacerdote.

La gendarmería vaticana indicó que halló más de 40 imágenes y videos de pornografía infantil en el teléfono celular del sacerdote italiano. Algunos mostraban relaciones sexuales entre adultos y niños.

El proceso del sacerdote italiano es el primero de ese tipo en el Vaticano.
Josef Wesolowski, nuncio polaco acusado de pedofilia fue llamado de urgencia de República Dominicana en 2013 por el Vaticano, tras informaciones de prensa que lo acusaban de tener relaciones sexuales pagadas con menores.

El Vaticano rechazó extraditarlo a Polonia. Fue juzgado y sancionado en junio de 2014 por la Congregación para la doctrina de la fe, que lo redujo a estado laico, pena máxima para un prelado.

El papa Francisco ordenó procedimientos penales por abusos sexuales contra menores, una primicia histórica en el Vaticano.

El prelado fue detenido y puesto en residencia vigilada, pero murió a los 67 años, en agosto de 2015, antes del inicio de su proceso penal ante el tribunal del Vaticano.








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