Nadezhda Yarych, de Rusia, hizo que su hijo de 8 meses de edad tomara repetidamente ese licor para que ella pudiera disfrutar de su periodo de vacaciones.


El bebé, identificado como Zakhar, se enfermó y la madre lo llevó a un hospital local de Shebekino, donde los médicos descubrieron que el pequeño había contraído una infección viral. Aunque los doctores sugirieron que lo mejor era hospitalizarlo, la mujer prefirió llevárselo a la casa.


Nadezhda volvió a llevar a su bebé al hospital en 3 ocasiones más durante una semana, pero en ninguna permitió que lo dejaran hospitalizado. Esto, según el periódico inglés, se debió a que la mujer no quería pasar sus vacaciones en un hospital.

Zakhar murió el pasado 5 de enero, por lo que las autoridades rusas iniciaron una investigación contra la madre y su esposo, quien era el padrastro del menor. De acuerdo con el medio, el hombre habría estado enterado de lo que hacía Nadezhda y no hizo nada para ayudar al niño.