El expresidente publicó una sentida columna en el diario estadounidense The Washinton Post
¿Cuál paz? Con esta pregunta el expresidente Juan Manuel Santos narró en una extensa columna el sentimiento que tiene frente a los tropiezos que ha vivido el proceso con las Farc. En un texto titulado ‘Luces y sombras de la paz en Colombia‘publicado por el diario The Washington Post, el exmandatario hace una defensa de los avances alcanzados durante su gobierno en esa materia e intenta bajarle el tono a las voces que afirman que con el rearme de Márquez y su banda quedó en entredicho la paz. 

A su manera de ver, el proceso puede haber tenido errores y contratiempos pero sin duda tiene hoy “más luces que sombras”.Juan Manuel Santos hace hincapié en el hecho de que la coyuntura del rearme de algunos de los antiguos líderes de las Farc está siendo utilizada para opacar todo lo que sí está funcionando. “¿Cuál paz, entonces? Esta es una pregunta engañosa que se concentra en los problemas que subsisten, pero no tiene en cuenta la violencia que se ha evitado desde la firma del acuerdo con las Farc” anota el expresidente.

Santos afirma que el rearme de Márquez y los demás es una situación que, aunque problemática, no debe ser sacada de proporción. Agrega cómo el proceso de paz trasformó la realidad de algunas de las regiones de Colombia más golpeadas por el conflicto. “Cuando vemos la mejoría de la situación de seguridad y de progreso social en zonas antes vedadas por la violencia, cuando comprobamos que hay menos soldados heridos en las salas de cuidados del Hospital Militar, cuando recibimos más turistas e inversionistas del exterior que nunca antes en nuestra historia, nos damos cuenta de que firmar la paz con las Farc valió la pena” aseguró en el texto.

Según el exmandatario, hoy la paz de Colombia está enfrentada a tres grandes “lunares” que deben sopesarse para que el proceso tenga futuro. El primero es el asesinato sistemático de cientos de líderes sociales desde que se firmó el acuerdo. El segundo, la demora en el trámite, aprobación y aplicación de algunas de la leyes necesarias para llevar a cabo lo que fue acordado en La Habana. En especial, la reforma rural integral. El último, y uno de los más complejos al tratarse de una situación con poco margen de maniobra, es el difícil momento que atraviesan las relaciones entre Colombia y Venezuela y la crisis política y social que se vive en ese país.

El expresidente fue muy duro con Nicolás Maduro quien, paradójicamente, hace apenas unos años fue uno de sus principales aliados en el intento por silenciar los fusiles de las Farc. “El régimen autocrático de Maduro no solo ha causado hambre y miseria a los venezolanos, sino que pasó de ser un aliado de la paz en Colombia a uno de sus peores enemigos. Por un lado, da refugio a guerrilleros del ELN y a disidentes de las antiguas Farc y, por otro, anuncia ejercicios militares en la frontera. Maduro ladra pero no muerde. La única salida frente a esto es apegarse a las vías diplomáticas y seguir apoyando al pueblo venezolano para que encuentre una salida pacífica a su tragedia.” dijo Santos en su recién publicada columna.

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