La estrategia adoptada por Suecia para combatir la pandemia de covid-19 sin recurrir al confinamiento domiciliario estaría empezando a dar frutos, según el epidemiólogo jefe del país:

"Empezamos a ver a tantas personas inmunes en la población de Estocolmo, que está comenzando a tener un efecto en la propagación de la infección", declaró Anders Tegnell, epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública sueca y figura clave en la respuesta nacional al coronavirus. Según el especialista, el número de infectados y de fallecidos por coronavirus se está empezando a estabilizar y Estocolmo, epicentro del brote en el país, podría lograr la "inmunidad colectiva" en mayo.

Las autoridades suecas decidieron abstenerse de medidas estrictas, como la cuarentena obligatoria. No obstante, dieron una serie de pasos destinados a reducir el contacto entre las personas, pero permitieron que las escuelas para alumnos menores siguieran funcionando.
La mayoría de los negocios, entre ellos cafeterías, restaurantes y gimnasios, tampoco cerraron sus puertas, pero sus propietarios se vieron obligados a garantizar una distancia entre los clientes.
La cifra es mayor que en otros países escandinavos, como Dinamarca, Noruega y Finlandia, pero mucho menor que en Italia, España o Reino Unido.

El país europeo registró hasta este 23 de abril 16.004 casos de infección con coronavirus, mientras que 1.937 personas fallecieron a causa de covid-19.

Esta acción del gobierno sueco para muchos puede resultar "imprudente", pero según expertos "si la curva de infección se aplana pronto, la economía podría estar en mejores condiciones de recuperarse".
publicidad