Durante una marcha realizada en 2019, Campo Elías Benavides, el más joven de las víctimas de esta masacre, salió con este cartel por las calles del municipio. "Duque, no me mates. Me quiero graduar", decía.

 

La frase era contundente y se prestó para que muchas personas lo fotografiaran: "Duque, no me mates que me quiero graduar", escribió el joven Campo Elías Benavides en una cartelera blanca.

 

Con esa pancarta salió a marchar en diciembre del año pasado para rechazar el ataque de un capitán del Esmad contra Dilan Cruz el 23 de noviembre en Bogotá. Al igual que Dilan, Campo Elías también era estudiante de bachillerato. Tenía 17 años y estaba en grado once, le faltaba poco para graduarse.

 

Así ocurrió la masacre en Samaniego

 

Pero el pasado sábado 15 de agosto sus sueños fueron truncados por un grupo de encapuchados que irrumpió en el asado donde departía con sus amigos. Los jóvenes fueron asesinados en una casa de la vereda Santa Catalina. Campo fue una de las víctimas.

 

Según el testimonio de uno de los sobrevivientes, Campo Elías intentó correr, luego de ver cómo los encapuchados asesinaron con tiros de gracia a tres de sus amigos. Un ataque de pánico al ver lo acontecido lo impulsó a levantarse del suelo, donde permanecía boca abajo para intentar escabullirse en la vegetación. Corrió para salvar su vida.

 

¿Quién está detrás de la masacre de 8 jóvenes en Samaniego, Nariño?

Uno de los matones lo persiguió y disparó en varias oportunidades, el joven cayó en la parte trasera de la casa. Hasta allá fue el encapuchado y lo remató. Campo, que era conocido en Samaniego como Campito, era uno de los adolescentes más activos en el municipio. Soñaba con realizar una carrera para ponerse al servicio de la comunidad.

Seis días después de la masacre, el presidente Iván Duque viajó a Samaniego. El mandatario fue recibido por abucheos de una parte de la población, que reclamaba su presencia días antes. Mientras algunos portaban banderas blancas, otros con los pulgares abajo, y en medio de gritos, mostraban su rechazo a la presencia del jefe de Estado.

 

Además, en otros puntos de Samaniego, mientras él caminaba por algunas calles, un hombre le gritó: “Presidente, queremos que cumpla con los acuerdos de La Habana”. Acto seguido, otro grupo de personas empezó a cantar en coro “Queremos paz, queremos paz”.

 

El alto mandatario visitó a las familias de las víctimas y les prometió la adecuación del estadio municipal. “Nos reunimos con familiares de jóvenes asesinados en la vereda La Catalina. Expresamos nuestro sentimiento de solidaridad y dolor. No descansaremos hasta que haya justicia, clamor al que nos unimos con los ciudadanos de este municipio”.


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