La Federación Nacional de Cafeteros hizo un llamado a las autoridades para revaluar la implementación de la facturación electrónica por parte de caficultores, debido a los múltiples desafíos que aún enfrenta la zona rural del país.

Desde hace un par de años el Estado colombiano ha venido implementando la facturación electrónica,  para optimizar procesos tributarios y disminuir gastos para las empresas; sin embargo, hay zonas alejadas del país donde este proceso no es tan sencillo de implementar debido a las condiciones geográficas y económicas.

Por esta razón, la Federación Nacional de Cafeteros hizo un llamado "urgente" a las autoridades para que revisen la facturación electrónica por parte de los caficultores del país, dados "los múltiples desafíos" que aún enfrenta la Colombia rural.

Por un lado, en el campo persisten graves limitaciones de conectividad que ya se han advertido de tiempo atrás y que la actual pandemia hizo aún más evidentes, según Fedecafé. Así mismo, explicó que el teletrabajo, las reuniones virtuales o la telemedicina son "apenas un sueño" en amplias zonas rurales del país.

En el mismo sentido, hicieron una crítica sobre el incentivo rural para los mayores de 70 años en el campo, consagrado en el Decreto 486 de marzo de 2020, pues "ni siquiera ha podido reglamentarse" y por tanto no se sabe aún a quién y cómo llegará.

El gremio destaca que, aunque se ha avanzado en la portabilidad de la afiliación al régimen subsidiado de salud, bancarización y educación, aún falta para que el Estado de bienestar llegue a la ruralidad. "Las obligaciones no pueden llegar antes que los derechos".

Otra de las críticas de la FNC es que las fincas cafeteras no pueden ser consideradas establecimientos comerciales, ya que el Código de Comercio, en su artículo 23, establece que la caficultura "no es una actividad mercantil" y por ende quienes la realizan no son comerciantes.



Según cifras del gremio, el 82% de los caficultores colombianos están en el régimen subsidiado de salud, 50% tienen menos de una hectárea, apenas 1% de los productores tienen más de 10 hectáreas de café, el 15% son adultos mayores y 75% de los hogares cafeteros vive en la zona rural dispersa.

"Por todas estas razones, es poco razonable esperar que, por decreto, a partir de determinada fecha, los caficultores, por el solo hecho de tener una finca, puedan facturar electrónicamente", manifestó la Federación.

Para la experta en temas tributarios de la firma Carrero & Asociados, Leidy Serna, la facturación electrónica ayuda a economizar costos de envío del documento, permite un ahorro a las empresas y ayuda al medio ambiente, ya que no se gasta papel.

"La factura electrónica debe tener consecutivo, la resolución de la facturación, los datos de a quién le vamos a facturar y los datos de nosotros como facturadores electrónicos", explicó la experta.

Se espera que para final de año haya cerca de 600.000 contribuyentes que manejen este sistema. 

 

Fuente: Revista Dinero 
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