Por: Carlos Carmona

 

El COVID-19 sigue cobrando vidas en el departamento, y dejando en tragedia los sueños de varias familias en Antioquia.

Uno de los casos más dolorosos es el de la jefe de enfermería Angélica Chica Morales que, ocho días después de dar a luz a una bebé, falleció por culpa del virus.

La joven, quien perdió la batalla contra el COVID-19 en la Clínica Somer de Rionegro, se convierte en la víctima número 55 en ese municipio del Oriente antioqueño.

La mujer había trabajado en la Sommer y actualmente se desempeñaba como jefe de enfermería en el Hospital San Vicente Fundación en Medellín.

Sus excompañeros de trabajo en Rionegro la despidieron entre lágrimas y aplausos, y le agradecieron por su valentía y dedicación al luchar contra la pandemia en las primeras semanas del embarazo.

Tras la muerte de Angélica Chica, las autoridades confirmaron que su bebé fue remitida a un centro asistencial donde permanece bajo observación médica, pero por fortuna su prueba al COVID-19 arrojó resultado negativo.

Las autoridades y las directivas médicas rindieron un homenaje a la víctima y agradecieron nuevamente el esfuerzo de todos los trabajadores de la salud desde el inicio de la pandemia.

 

 

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