Philip Peven, de 104 años, ejerció la ginecología durante 40 años en el estado de Michigan, Estados Unidos.

 

Recientemente, Jamie Hall, de 61 años, no solamente descubrió que Peven era su padre, sino que también podría tener alrededor de 100 medio hermanos.

 

La mujer siempre creyó que su papá era un amigo de su madre, un hombre quien habría donado esperma para su inseminación. Sin embargo, encontró que el esperma era en realidad del doctor Peven, quien decidió utilizarlo para el procedimiento sin consultarle a su paciente.

 

El hallazgo fue producto de la curiosidad de Hall, quien, en 2019, decidió conocer más sobre su árbol genealógico a través de portales web que se encargan de hacer pruebas de ascendencia étnica utilizando muestras de ADN. Estas páginas entregan a sus clientes un recipiente para que las personas envíen saliva a laboratorios y con ese material genético se identifica el origen de los antepasados de quien solicitó la prueba.

 

Los resultados fueron inesperados, pues revelaron que Hall tenía cinco medio hermanos: coincidencialmente, todos habían usado servicios de este tipo de webs especializadas. De inmediato, estableció contacto con ellos.

 

“Todos nacimos en el mismo hospital y todos nuestros certificados de nacimiento muestran al doctor Peven como nuestro ginecólogo, no como nuestro padre”, dijo Hall a ‘The Sun’.

 

En 2019, decidió contactarse con el especialista, quien le confesó que había inseminado cientos de mujeres con su esperma y que era una práctica común entre él y sus colegas.

 

Lynn Hall, hermana de Jamie, también realizó la misma prueba genética y en los resultados se determinó que su padre era uno de los médicos residentes de Peven y que también tenía varios medio hermanos del lado paterno.



 “Nos preguntó sobre cómo nos habíamos enterado y le contamos de las pruebas de ADN. Nos dijo que no era el único doctor del hospital que donó su esperma y que lo hizo desde 1947, cuando estaba haciendo investigaciones”, expresó Jamie al mismo medio.

 

“‘Nunca pensé que esto sería posible. Es como un cuento de hadas, mi hija cree que podría haber sido padre de cientos de niños'”, les dijo Peven a las hermanas Hall.

 

Kari Peven, la hija del doctor, le dijo a ‘The Sun’ que sabía que su papá usaba su propio esperma cuando no encontraba una “muestra fresca” y que “si las mujeres le hubieran preguntado sobre si él era el donante, él les hubiera dicho la verdad”.

 

Jamie le preguntó a Peven sobre el donante que llevó su madre a la consulta y el ginecólogo le confesó que el esperma del sujeto no fue utilizado, pues él sabía que con su propio esperma el procedimiento era viable.

 

“Descubrimos que estaba engañando a las mujeres que atendía, o al menos que no les estaba diciendo toda la verdad”, contaron las hermanas.

 

“Existen enormes implicaciones éticas y de salud. Peven ejercía en una comunidad pequeña y la gente se pudo haber casado con sus parientes sin saberlo”, especificó Jamie.

 

No obstante, Lynn manifestó que se siente agradecida con el doctor, pues “sin su clínica de fertilidad yo no estaría hoy aquí”.

 

Las hermanas Hall también manifestaron que creen que el doctor no actuó de mala fe, sino que “trató de ayudar a todas esas mujeres que estaban desesperadas por concebir”.

 

Por esto último, decidieron no llevar el caso a la justicia.

 

Fuente: EL TIEMPO

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