Desafortunadamente, hay personas que todavía no entienden la gravedad del asunto y continúan exponiendo a otros con acciones irresponsables.

Un hombre en Nueva York había tenido síntomas durante unos días que podrían ser una clara señal de coronavirus. Además, no cumplió con la cuarentena, pero decidió ocultar toda esta información a los médicos para poder acompañar a su esposa embarazada al hospital y esperar juntos a que llegará el bebé.

Días después del parto, la mujer comenzó a mostrar síntomas alarmantes de coronavirus. Solo entonces el hombre decidió abrirse a los médicos y contarles la verdad de su salud.

«La madre comenzó a tener síntomas inmediatamente después de dar a luz. Tenía miedo de la salud de su pareja y dijo toda la verdad», y él bebé tuvo que ser internado unos días en el hospital para hacerle seguimiento y que no fuera a tener complicaciones, dijo Chip Partner, portavoz del hospital.

Los médicos se encuentran indignados. El hombre no solo dejó a su familia en riesgo, sino también a muchos empleados que, a su vez, mantuvieron contacto con muchos otros pacientes.


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