Por la contingencia generada por el covid-19, muchos de los restaurantes habilitaron el servicio de pago por transferencia de diferentes bancos. Si el cliente va a realizar la transferencia de una cuenta del mismo banco del restaurante, esta se ve reflejada al instante, de lo contrario se puede demorar hasta 24 horas en llegar.

Los delincuentes están aprovechando estas demoras y el alto flujo de pedidos para enviar falsos comprobantes y que su pedido sea despachado.

"Los clientes deben enviar la captura de pantalla que genera la aplicación del banco cuando se realiza la transferencia para que los cajeros tengan el soporte del pago y muchas veces los restaurantes no se percatan de que efectivamente ese dinero entró", indica una fuente que trabaja en el sector gastronómico.

"Los comprobantes son alterados con Photoshop (un programa para editar fotos) y le modifican la cuenta del restaurante, los horarios, las fechas y el valor total de la cuenta, y como muchas veces están con varios pedidos entonces no se percatan de cada una de las transferencias", dice la fuente.

Los montos de las cuentas están entre los 80.000 pesos y 120.000 pesos.

El modus operandi de estos delincuentes para recibir el pedido sin levantar sospecha consiste en dar una dirección que no sea la de una vivienda exacta, "Cuando los domiciliarios los llaman a decirles que están perdidos, se inventan que los esperan en ‘tal cancha, en tal parque o en tal semáforo’ y siempre hay alguien esperando al domiciliario y los números de celular los apagan una vez reciben el pedido", relata el trabajador del sector gastronómico.

Finalmente, el dinero de la supuesta transferencia nunca entra y los delincuentes comen gratis.

Tomado de: El tiempo

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