En Bangkok, Tailandia, una mujer joven de nombre Thitirat Keowa-ram, lleva todos los días al trabajo a su adorable perrito de nombre Mazda, el trabajo de esta mujer consiste en barrer las calles de su ciudad, es una tarea complicada y no muy agradable de hacer, pero a ella no le importa asumirla, si eso le da un techo y comida para ella y su hijito peludo, está dispuesta a realizarla con gusto y agradecimiento.

Debido a que la mujer siente un profundo cariño hacia su perrito y valora tanto su compañía, además de que está limitada de tiempo por permanecer la mayoría del día trabajando, decidió que llevarlo con ella a el trabajo era la mejor opción, era claro que no podía tenerlo suelto, pues no podría estar pendiente de él, por lo que compró un cargador que le permitiera llevarlo cómodo y seguro en su espalda.

Ella afirma que el perrito  se acostumbró rápidamente a pasar algunas horas cargadito, ella cuenta que no le molesta, pues prefiere sentir cerca su mamá humana, antes que pasar tantas horas solito en casa. Además, Thitirat asegura que cada vez que ella tiene oportunidad, lo baja un rato para que pueda descansar, estirar su patitas y  hacer sus necesidades, la mujer de todas formas, dedica horas de su tiempo libre para darle paseos donde él pueda correr y jugar.

Mazda no puede ser un perrito más consentido, además de que tiene a su mamá siempre con él, ella nunca lo descuida, le lleva bocadillos para todo el día, lo lleva abrigado con saquitos e incluso, le hizo un impermeable para los días de lluvia, pues quiere que su bebé peludo se mantenga sequito y no sufra de frío.

El cachorro pesa 10 kilos y aunque es un peso que la mujer debe llevar de más y que puede interferir un poco en su comodidad y agilidad para barrer, a ella no le importa, está dispuesta a asumirla siempre y cuando eso le garantice tener a su hijito siempre con ella y no en la casa solito extrañándola.

Thitirat se despierta cada mañana a las 3 am para comenzar el día, se arregla, come algo, le da de comer a Mazda, le pone sus saquitos y caminan hasta el trabajo, en cuanto comienza la jornada laboral, el perrito ya sabe que debe ser cargadito y se dispone para que su mamá lo meta en el cargador.

lgunas personas han criticado la medida que Thitirat ha tomado porque consideran que el perrito no se mueve lo suficiente y que es incómodo para él pasar tantas horas cargado, no obstante, hay otras personas que consideran que es un acto de amor y compromiso con su perrito, pues ella sacrifica su comodidad sólo para que su hijito no se quede solo y sienta que su mamá está ahí siempre para él.

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