La esperanza de convertirse en madre por cuarta vez para una humilde mujer se esfumaron, Liliana Másmelas, quien se encontraba en la semana 29 de embarazo, sufrió muerte perinatal, el feto de forma inesperada murió y desde entonces su vida está en peligro.

La mujer de 37 años de edad, esperaba ver nacer en las próximas semanas a su tercer hijo varón, pero todo cambió, desde la semana anterior, cuando dejó de sentir al bebé y acudió al médico.

“Todo iba bien, asistí siempre a los controles y nunca se evidenció algo irregular, estaba en la semana 29, el niño se iba a llamar Liam Samuel, pero ahora no solo se ha ido la vida de él, también tengo miedo con la mía. Desde el viernes dejé de sentir al niño, ya no se movía, pensé todo, menos que estaba muerto, pero fue tanta la ausencia de los movimientos, que acudí al médico, y efectivamente cuando me hicieron la ecografía, me dijeron que estaba sin vida”, narró  Liliana Másmelas.

El calvario

Desde el momento que la mujer ingresó al Hospital Universitario, según ella y algunos de sus allegados, la atención no ha sido adecuada, pese al riesgo que implica tal situación, al parecer la señora no ha sido valorada de forma oportuna, y pese a que han trascurrido cinco días, ella aún continúa con el feto muerto dentro de su vientre.

“Solo hicieron colocarla en una camilla a esperar, lleva cinco días, va a completar seis, con el bebé muerto, y ni por eso le hacen algún procedimiento para extraerlo, desde el ingreso le han aplicado oxitocina, a la espera de que ella pueda dilatar y así presentar dolores, pero eso no ha pasado y la vida de ella está en peligro. Puede contraer una infección, estamos muy angustiados y lo peor es que nadie nos da respuesta de su estado de salud”, indicó un familiar.

Másmelas, residente en el barrio Alberto Galindo, en el norte de Neiva, quien se gana la vida como vendedora ambulante, está recluida en el Hospital Universitario de Neiva, desde el viernes 5 de marzo, a la espera de una intervención médica, pero hasta ahora, todo es incierto.

Además de las complicaciones que pueda traer el estado en el que se encuentra la afectada, Liliana tiene enfermedades de base, es hipertensa, tiene problemas respiratorios y al parecer ya ha estado presentando cuadros clínicos de evolución negativa, que no han sido razón suficiente, para ser atendida.

Sin respuesta

Al Hospital Universitario de Neiva, han acudido de forma constante los familiares de la señora, quienes exigen una solución ante la presunta negligencia médica, pero al parecer las respuestas han sido negativas, tanto así, que el ingreso ha sido restringido.

“Solo esperamos que la vida de ella no se vaya a ver afectada, suficiente con que el bebé haya fallecido y ahora por una negligencia médica, ella también vaya a morir”.

Al cierre de esta edición, personal médico le había anunciado a la afectada, que posiblemente sería intervenida quirúrgicamente en horas de la madrugada del día de hoy, con el fin de extraer el feto.

Tomado de la Nación.

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