Los padres de la criatura, que aparentemente nació muerta, aseguran que el hospital Tomás Uribe Uribe de Tuluá entregó a una funeraria una rata muerta.

La madre de la bebé, con 28 semanas de gestación, llegó a ese hospital departamental con algunas complicaciones, por lo que le indujeron un parto natural para sacar al feto, que según  los médicos, ya había fallecido.

Daniel Alejandro Jaramillo, el joven papá de la criatura, denunció que a su novia, Jari Daniela Vélez, nunca le dejaron ver el supuesto cuerpo sin vida de su hija, a la que ya había decidido ponerle como nombre Emily Samara.

Jaramillo detalló al mismo medio que primero llevó a su pareja al Hospital Rubén Cruz Belén y que luego de unas horas fue remitida al Tomás Uribe Uribe.

Me dijeron que la bebé no tenía frecuencia cardíaca ni latidos en el corazón. La dejaron hospitalizada en la noche. En la mañana le dieron la pasta para madurar el útero, a las 10 le dieron otra para acelerar el procedimiento para que saliera el bebé. Que ya se encontraba muerto”, comenta el joven papá.




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