El número de nacimientos en Colombia presenta un descenso progresivo desde hace seis años, de acuerdo con el ‘Informe de estadísticas vitales’ del Departamento Nacional de Estadísticas (Dane), dado a conocer la semana pasada. Para la muestra, en el 2015 se registraron 660.999 nacimientos, y en el 2020, la cifra fue de 620.346, lo que significa una reducción del 6,2 % en el quinquenio.

 

Pero, tal vez, la caída más importante de este indicador en este periodo se encontró entre el 2019 y el 2020, con 3,5 %. El año pasado en el país nacieron 620.346 personas (22.314 menos que en 2019), de las cuales el 51,3 % fueron hombres (318.268) y el 48 % fueron mujeres (302.027). Este descenso podría estar influenciado por un temor de las mujeres a quedar en embarazo y tener que visitar centros médicos, exponiéndose a un posible contagio de covid-19.

 

Según el Dane, la variación en el número de nacimientos entre el 2015 y el 2020 se explica por grandes reducciones en regiones como Amazonas, que tuvo una caída del 30,3 % en esos 5 años; Bogotá, con una baja del 22,8 %; Caldas, donde nacieron 18,6 % de personas menos en dicho periodo; Caquetá ( -16,8 %), y Santander (-15,6 %).

 

En contraste con estas regiones, los departamentos que han incrementado el número de nacimientos reportados entre 2015 y 2020 son Guainía, con un aumento del 50,7 %; La Guajira (40,5 %), Vichada (34,9 %) y Guaviare (8,7 %).

 

Al revisar las tasas de natalidad (nacidos por cada 1.000 habitantes), se aprecia que estas son muy bajas en Caldas (7,8 %), seguido de Quindío, Nariño, Risaralda y Bogotá, en donde nacen menos de 11 niños por cada 1.000 habitantes. Contrario a esto, La Guajira, Guainía, Cesar y Magdalena, en los últimos 5 años, han incrementado este indicador al punto de superar hoy más de 15 nacimientos por cada 1.000 habitantes.

 

Las variaciones de este indicador entre 2019 y 2020 dejan ver que los departamentos con mayor caída en la tasa de natalidad son Vaupés (con -17,1 %), Chocó (-15,3 %) y Arauca (-14,2 %); mientras que los que más la elevaron fueron Cauca (con 3,1 %), Putumayo (con 2,8 %) y Meta (2,6 %).

 

Baja, en adolescentes

El año pasado, según los grupos de edad de la madre, el 54 % tenía entre 20 y 29 años al momento del parto, seguido de mujeres por encima de los 30 años, con un 25,2 %, y las adolescentes entre 14 y 19 años fueron responsables del 18,2 % de los nacimientos del año pasado.

 

Llama la atención que 206 nacimientos provienen de niñas menores de 14 años. Sin embargo, desde el 2017, estos partos en menores han caído progresivamente, al punto que entre el 2019 y el 2020 tuvieron una reducción del 10 %.

 

En el 2020, la tasa general de fecundidad fue de 46,5 nacimientos por cada 1.000 mujeres, lo que representa una caída de 6,8 nacimientos por cada 1.000 mujeres en 5 años.

 

El informe también da cuenta de que en el 2020 la tasa general de fecundidad en el país fue de 46,5 nacimientos por cada 1.000 mujeres, lo que representa una caída de 6,8 nacimientos por cada 1.000 mujeres en cinco años. Y entre el 2019 y el 2020, esta reducción fue importante en menores de 14 años (11,6 %); seguida de las madres entre 15 y 19 años, con una disminución del 7,0 %.

 

El Dane reporta que entre el 2015 y el 2020 el 90% de los recién nacidos completaron su periodo de gestación, y ya para el 2020, los nacimientos pretérminos, fueron del 9,7 %, lo que resulta consistente con los períodos analizados.

 

Otro indicador importante es el peso al nacer y se evidencia que el año pasado el 87,8 % de los recién nacidos tenían entre 2.500 y 3.999 gramos, lo que quiere decir que la mayoría se encontraban por encima del peso considerado como normal. Sin embargo, sobresale que el 20,4 % presentaba sobrepeso, es decir, más de 3.500 gramos en el momento del nacimiento, lo cual tiene serias implicaciones dentro de la salud pública.

 

¿Qué tanto influyó la pandemia en esto el año pasado?

 

Es claro que la pandemia acrecentó el sentido de precaución que influyó en los embarazos. También se apreció que hubo un aumento de atención de partos en casa, que tuvieron que ser registrados cuando se levantaron los confinamientos, y una disminución de los nacimientos entre octubre y noviembre, que se apartó de las tendencias de años anteriores. Al observar las curvas de enero, febrero y marzo, hay una caída muy fuerte.

 

¿Cuál cree que es la causa de la disminución de los embarazos en menores?

 

Sin duda, la política pública, con sus componentes de educación sexual y garantía de los derechos, ha sido fundamental para atenuar este fenómeno. A eso se suman los programas de asistencia social que apuntan a reducir la pobreza y que permiten que las menores tengan más oportunidades. Las disminuciones son importantes, pero hay que continuar en esta tarea.

 

Bogotá tiene una de las tasas de menor peso al nacer, ¿a qué atribuye eso?

En la capital, en el Atlántico y en La Guajira, esta situación permite suponer la alta vulnerabilidad de madres migrantes, que al concentrarse en estos lugares aumentan las cifras. Es algo en lo que se tiene que intervenir de manera urgente.

Fuente: EL TIEMPO


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