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Pitalito Noticias martes, agosto 02, 2016

Diez años atrás, cuando entrenaban juntos en la pista atlética de Pitalito, Éider Arévalo y Esteban Soto soñaban con vestir los colores de Colombia en las grandes citas deportivas del mundo. Hoy esa ilusión es una realidad, producto del esfuerzo y la dedicación.

Los laboyanos serán la cuota opita y nacional en la competencia de los 20 kilómetros marcha en los Juegos Olímpicos Río 2016, que inician el próximo viernes. En diálogo con LA NACIÓN, previo a la cita orbital, los marchistas hablaron de sus expectativas y en qué punto de preparación llegan para contemplar la posibilidad de llenarse de gloria el viernes 12 de agosto en Pontal, Sao Paulo.

Aunque son rivales, hay una gran amistad que los une, de la que se sienten orgullosos, y hablan con emoción.

“Éider es mi ‘parcero’, entrenamos juntos y compartimos muchas cosas desde muy pequeños. Tenemos claro que somos rivales directos, pero por encima de eso somos amigos. Él me ayuda a mí y yo a él, más que rivales somos un equipo”, expresó Soto.

“Es una alegría inmensa que hayamos clasificado los dos. Es muy reconfortante saber que él estará en Río conmigo. Iniciamos juntos en la marcha, siempre ha sido mi amigo y compañero, estudiamos y empezamos juntos en esta modalidad del atletismo”, resaltó Éider.
 
Pitalito, cuna de campeones

Los dos hijos de Pitalito, en el sur del departamento, forjaron sus primeros pasos en la marcha atlética guiados por Edwar Chilito, cuando tenían apenas diez años de edad.

“Chilito fue a mi Colegio e invitó a los estudiantes a iniciar una escuela de atletismo. Me llamaba la atención este deporte, correr, aventurar, por eso decidí asistir a la cita, y me enamoré del atletismo, en especial de la marcha atlética”, cuenta Arévalo, campeón mundial juvenil.

Esteban encontró en el atletismo la cura para el asma. “Todo empezó por mi papá, Carlos Soto. Fue él quien siempre me motivó a hacer deporte, a correr, pero yo no lo hacía porque sufría de asma. La enfermedad era mi rival. Cuando corría me agitaba mucho y me daba miedo que me pasara algo malo”, recuerda con pesar.

Pero un día se llenó de valor. Animado por el amor al deporte dejó el miedo atrás y empezó a correr, dándole paso a su sueño, que luego sería olímpico. “Los años fueron pasando y fui adquiriendo más capacidad física. El asma se fue disminuyendo, aunque tengo secuelas, hoy es muy manejable, gracias a Dios”, destaca Soto.
 
Una nueva aventura

Juntos empezaron a participaron en los Juegos Intercolegiados y las medallas municipales, departamentales y nacionales empezaron a llegar, pero los atletas querían más, anhelaban algo más grande.

Así que en un campeonato nacional de marcha en el año 2009, los atletas se acercaron a Francisco Rozo, entrenador de la Selección Colombia en ese entonces, quien fue muy claro y les dijo: “Sí quieren mejorar, deben estar en Bogotá”.

Plagados de ganas de alcanzar el éxito y la consagración, debido a la falta de apoyo regional y conocedores de las condiciones que tenían para el deporte a pie, los marchistas laboyanos emprendieron una nueva aventura. Llegaron a Bogotá cargados de esperanzas, hambre de triunfo y una gran ilusión: competir en unos Juegos Olímpicos.

“Con mi amigo Éider tomamos la decisión de ir a Bogotá para mejorar nuestro nivel deportivo. Primero se fue él y luego llegué yo y así empezó el proceso a Río”, relató Esteban, de 22 años de edad.

Lejos de sus familias, vivieron años difíciles, con duras jornadas de entrenamiento en la fría capital, que por fortuna hoy se ven recompensados.

“Desde que llegué a Bogotá empecé a entrenar con sacrificio, sabiendo, que mi sueño era llegar a unos Olímpicos a luchar por una presea dorada”, afirmó Éider.

“Tuve que trabajar en lo que saliera para sostenerme, porque no podía tener todo lo que necesitaba. Trabajé en una distribuidora de belleza, también en una empresa de computadores llenando cartuchos. A mí lo único que me importaba era tener dinero para mis uniformes y zapatillas”, dijo Soto.
 
Sueño hecho realidad

Esteban clasificó a los Juegos Olímpicos este año, en República Checa, tras registrar un tiempo de 01:20:39. “Fue muy emocionante, emotivo, había entrenado mucho para lograrlo y tenía la certeza de que todo el trabajo realizado se iba a ver reflejado en esa competencia, sentí una gran paz interior. A mi entrenador se le aguaron los ojos y me cargó de la emoción. Fue mucha la emoción que pagó tanto sacrificio”.

Serán sus primeras justas olímpicas y aunque nunca se rinde y su fe es inquebrantable, sabe que el futuro no está escrito.

“Son mis primeros Juegos, iré a conocer, a experimentar qué es estar en unos Olímpicos. Ya cumplí una parte del sueño que era clasificar, ahora falta lo más difícil que es ser medallista olímpico y sí se da esta vez, bienvenido sea, aunque nada está dicho”.

Para Éider, esta será su segunda presentación en un certamen olímpico. La primera vez fue en Londres 2012, ocupando la vigésima posición. Alcanzó el tiquete a Río el año anterior en Portugal con un tiempo de 01:20:41.

“Esta vez es diferente, llego con más experiencia, son cuatro años más dedicados a la categoría mayores. Me siento muy contento por eso, esa es una gran fortaleza. Hay otra expectativa, tengo más ganas de obtener una medalla, me estoy preparando para eso, pero al final todo lo decide Dios”, comentó el atleta de 23 años de edad.
 
La preparación continúa

Los atletas que dedican ocho horas diarias a su preparación guiados por Marcelino Pastrana, su entrenador desde el año 2012, se encuentran en Santander de Quilichao, Cauca.

El 6 de agosto partirán a Río y el 12 de agosto a las 12:30 del medio día (hora colombiana) estarán compitiendo por un lugar en el podio olímpico en los 20 kilómetros marcha, prueba basada en caminar lo más rápido posible, sin perder el contacto con el suelo.

Para ambos, lo más difícil ha sido estar lejos de su familia, pero “la meta está clara.El hecho de estar en el alto rendimiento, implica que uno se entregue por completo, porque se es atleta las 24 horas del día y hay que hacer sacrificios para lograr en Río el sueño olímpico”.
 
Éider Arévalo

-Campeón Suramericano, Santiago de Chile (2014).

-Subcampeón Centroamericano, México (2014).

-7° lugar Campeonato Mundial Beijing (2015).

-Campeón Challenger Mundial, (clasificación a Río) Portugal (2015).
 
Esteban Soto

-     Campeón Panamericano, Ciudad de Guatemala (2013).

-     Campeón Sudamericano, Argentina (2013).

-     Campeón Sudamericano Sub-23, Uruguay (2014).

-     Clasificación a Río, Portugal (2016).
 
 

Esta será la segunda participación de Éider Arévalo en un certamen olímpico. En Londres 2012 ocupó la posición número 20.


Esteban Soto se estrenará en las justas olímpicas.


Los atletas competirán el 12 de agosto en la prueba 20 kilómetros marcha.


Juntos se preparan en Santander de Quilichao, Cauca, y el 6 de agosto partirán a Brasil.

Principales rivales


Wang Zhen
El atleta chino participará por segunda vez en los Olímpicos. En los Juegos de Londres 2012 se llevó la medalla de bronce. Número 4 en el ránking mundial.
 
Miguel Ángel López
Marchista español. López campeón mundial, es uno de los favoritos al podio. En Londres 2012 ocupó el quinto lugar.
 
Ding Chen
De origen chino, conquistó la medalla de oro en Londres 2012 y este año en Río quiere repetir la gloria.
 
Zelin Cai
El atleta chino ha obtenido en tres ocasiones la medalla de plata en la Copa Mundo de marcha atlética, 2010, 2012 y 2016. En Londres 2012 se llevó la cuarta posición.
 
Andrés Chocho
El abanderado de Ecuador, competirá por tercera vez en unos Juegos Olímpicos. Posee los récords sudamericanos en las pruebas de los 20 y 50 kilómetros.
 
Jared Tallent
El australiano competirá por tercera vez en los Olímpicos. Obtuvo medalla de plata en Beijing 2008 en los 20 kilómetros y oro en los 50K en Londres 2012.
 

Pontal, Sao Paulo

La estructura temporaria, localizada al borde del mar, en la zona oeste de Río de Janeiro, es el punto de partida y de llegada de las pruebasde la marcha atlética.

Escrito por  CAROL MEDINA SOTO en La Nación 

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