Ángel Smith Ortega Moreno, un niño de escasos seis meses había sido secuestrado por una mujer que en pocos días se ganó la confianza de una familia residente en el municipio de Soacha Cundinamarca, aunque las autoridades habían indicado que la secuestradora estaba en Manizales, finalmente la ubicaron en El Pital.


Una buena noticia para la apesadumbrada familia de un menor de tan solo seis meses que había sido secuestrado el pasado miércoles pasado en Soacha Cundinamarca por una mujer de Ibagué que se ganó su confianza y luego lo arrebató a su abuela, se produjo durante las últimas horas en el Huila.

Según se estableció de forma preliminar, seguimientos y colaboración a las autoridades por parte de integrantes de la red de cooperación ciudadana, permitieron ubicar en un sector del municipio huilense al menor que se encontraba secuestrado presuntamente por una mujer oriunda del Tolima a quien recientemente le habían fallecido sus dos hijos menores de edad.


“Llevaba 3 días viniendo acá. Venía de Ibagué, pero habían trasladado a su hijito que, porque tenía un problema respiratorio”, dice Catalina Ortega, mamá del bebé raptado, quien añadió que, según lo que esta mujer les contó al segundo día de visitar la tienda, era que su hijo hijo había muerto y que, además, el año pasado había perdido a una hija de 12 años.

Aunque no se precisaron detalles sobre el rescate, la Policía del Huila confirmó que el niño se encuentra en buen estado de salud y será trasladado desde Neiva hacia la capital del país en un vuelo que partirá desde la capital del departamento.

Sobre el plagio del menor, se había indicado que una mujer llegó hasta el barrio Paseo Real de Soacha en donde poco a poco se ganó la confianza de la familia de Ángel Smith Ortega Moreno, y en un leve descuido y cuando este quedó al cuidado de la abuela la secuestradora tomó un cuchillo y tras intimidar a la adulta mayor, se lo arrebató huyendo del sector siendo captada por cámaras de seguridad de ese barrio.

Desde ese entonces las autoridades emprendieron una intensa búsqueda, ofreciendo 20 millones de pesos como recompensa a quienes suministraran algún tipo de información sobre el paradero del niño y su secuestradora, indicando además que ésta había huido hacia Manizales.