Según la Universidad de Durham (Reino Unido), otra consecuencia del posible choque sería despertar un agujero negro que está en el centro de nuestra galaxia.

De acuerdo con el estudio, se trata de la galaxia llamada La Gran Nube de Magallanes, que está condenada a colisionar con la Vía Láctea y esto provocaría que el agujero negro, anteriormente mencionado, enviara el sistema solar a un espacio interestelar, publica Actualidad RT.

La Gran Nube de Magallanes se encuentra a unos 163.000 años luz y en ocasiones las galaxias enanas colisionan y son absorbidas por su anfitriona, en este caso la Vía Láctea, explica el estudio.

Científicos creían que La Gran Nube de Magallanes orbitaría la Vía Láctea por muchos miles de millones de años, pero las recientes investigaciones muestran que esa galaxia satélite tiene el doble de materia oscura de lo que se pensaba, detalla RT.

Tal galaxia está perdiendo energía por su masa y el estudio pronostica que el choque ocurrirá dentro de 2.000 millones de años, muchos antes de la supuesta colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda, dentro de 8.000 millones de años.

Si bien 2.000 millones de años es un tiempo extremadamente largo, es “muy corto” en escalas de tiempo cósmico, expresa RT.