Esta construcción, que el organismo dice fue hecha ilegalmente, está avaluada en casi diez mil millones de pesos.

El Monterodro cuenta con unos 6.900 metros cuadrados y está ubicado en el sector de Bagazal, dentro de la reserva forestal protectora del bosque oriental de Bogotá.

Ahora pasará a la historia pues la CAR ordenó su demolición al considerar que se encuentra sobre la franja de conservación ambiental.

“No sólo se hizo uso irregular de la quebrada Los Rosales, se hizo una intervención en área prohibida que son los Cerros Orientales, allí también se hizo una adecuación de suelos que no está permitida, y también se hizo una tala o aprovechamiento forestal no autorizado”, aseguró Néstor Franco, director de la CAR

Aunque Inversores Tin Sol podrá interponer recurso de reposición, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca definirá si modifica o no su decisión.
Si la ratifica, deberá presentarse un plan de demolición por parte de los dueños del predio pues, de no ser así, procederá a tumbar la propiedad y les pasará la cuenta de cobro.

“Esa decisión va acompañada no sólo de la demolición, sino también de una sanción pecuniaria por cerca de 476 millones de pesos y la orden de hacer una intervención paisajística de restauración en un área de 2.500 metros cuadrados, que fue la zona afectada directamente”, agregó Franco. 

Por la magnitud del predio y el avaluó se trata de una decisión que no tiene antecedentes en el país según la CAR.