A una pena de 29 años y 2 meses de prisión fueron condenadas María Isabel Traslaviña González y su compañera permanente Gina Alejandra Serrato León, por su responsabilidad en la muerte del niño Juan Sebastián Traslaviña González, hijo de María Isabel.

La pena fue impuesta por el Juez Primero Penal Especializado de Neiva con Funciones de Conocimiento, luego de que las dos mujeres aceptaran los cargos y pidieran perdón en el inicio de la audiencia preparatoria al juicio oral. “Acepto el cargo de homicidio, porque soy la mamá y me duele mucho porque fue mi hijo el que perdí. Le pido perdón a Dios, perdón a la sociedad…”, dijo María Isabel.

Es de recordar, que según las investigaciones, las agresiones contra el pequeño Juan Sebastián de cinco años de edad, habrían comenzado en el mes de febrero de 2018 y se extendieron a lo largo del año hasta el cuatro de diciembre, cuando muere a consecuencia de un golpe en el estómago. Las laceraciones y morados que aparecían en el cuerpo del menor, eran producto de los golpes que recibía con diferentes objetos como “palos de escoba, cable de la plancha, correa, además de golpes con la mano”, explicó el funcionario judicial.

Las dos mujeres fueron condenadas por los delitos de homicidio agravado y tortura, por los que fueron acusadas por Fiscal Cuarto Especializado, además fueron multadas con 1.266 salarios mínimos legales mensuales vigentes ($1.156.435.000).

“Me siento muy arrepentida por cosas que no debía permitir que pasaran, por no estar pendiente de él cuando debía…”, expresó María Isabel Traslaviña González, tras aceptar su responsabilidad en la muerte a golpes de su pequeño hijo Juan Sebastián.

El arrepentimiento de la mujer, estuvo acompañado del mismo de su compañera permanente Gina Alejandra Serrato León.  “Voy aceptar cargos, sé que esto muy duro, algo que no tiene nombre, pido perdón a usted señor juez, a Dios y a los que estamos presentes”.

El fiscal, sostuvo que según los hallazgos de la necropsia, la muerte del niño no fue de manera inmediata sino como producto de la falta de atención médica que debió recibir de manera oportuna. “Una vez recibió el golpe en el abdomen, dos o cuatro días antes, no fue llevado ni por su madre ni por la compañera sentimental de ésta, a que le prestaran atención médica adecuada, evento que ocurrió hasta el día cuatro de diciembre, lo cual en virtud a las complicaciones médicas que tenía al momento de ser atendido, produjo su fallecimiento”.

El dictamen pericial al cuerpo del menor, dejó al descubierto que además del trauma en el abdomen, tenía traumas en la cabeza, la cara, el tórax, en el brazo derecho en las piernas y en la espalda. “Los sufrimientos infligidos al menor conllevó a su muerte”.
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