Esta navidad papá me ha prometido un regalo sorpresa. Pero yo creo ya saber qué es: mi papá me va a presentar a su novia. Él dice que es un secreto que hace rato quiere decirme, que ojalá me guste y que me lo dirá en Navidad.

Es que papá se ha enamorado. Ya era hora. Porque desde que mi mamá murió no ha hecho otra cosa que cuidarme y protegerme.

-Tu eres mi vida, corazoncito –Me dice cuando me da el beso de las buenas noches. Y yo, a veces, me hago la que estoy dormida y es cuando papá llama a su novia y le dice cuánto la quiere y cómo la piensa y otras cosas que no puedo decir porque si papá me oye, se enojaría mucho conmigo.

La otra noche le dijo “diosa coronada”, como la muchacha de la novela, y yo tuve que meterme entre las cobijas y llenarme la boca con la almohada porque me dio mucha risa. “Diosa coronada” –le dijo.

Mi papá es de Bogotá. Yo no. Yo nací en un pueblito cerca pero aquí me crié y por eso quiero a esta ciudad, a la cual vinimos a vivir después de que mi mamá murió. En ese tiempo apenas estaba en primero. Creo que mamá me acompaña siempre porque yo le hablo y le cuento cosas del colegio y es como si ella me estuviera viendo.

La noche que mi papá le dijo a su novia “diosa coronada”, yo se lo conté a mamá en un ataque de risa que hizo que papá volviera a mi cuarto. Tuve que inventarle que en la tele estaba viendo un programa de chistes y que eso me produjo la risa. Creo que no me creyó.

Si la novia de mi papá es la que estoy pensando, es muy bonita: alta, morena y delgada, A veces papá se queda mirando a la muchacha que vende las flores en la plaza de mercado y ella también lo mira con picardía. Por eso creo que son novios. Sino que él cree que yo no me he dado cuenta. Él no me ha dicho nada y desde hace una semana viene con el cuento que tan pronto salga a vacaciones me dará una noticia sorpresa. Yo le cambio la conversa y le digo que si vamos a ir al parque de aventuras, al cine, a los centros comerciales. Él me dice que quizá. Y yo estoy feliz por eso, pero también porque papá va a presentarme a su novia, porque se le nota que está enamorado.

Él no lo sabe, pero cuando me la presente y me diga quién es, voy a decirle que claro, que yo no me opongo, que me encanta la idea de volver a tener mamá. Bueno, papá ha sido papá y mamá al tiempo, sino que hay cosas que uno no le cuenta a su papá así porque sí. Prefiero contárselas a Mariana, mi mejor amiga. Ella también me cuenta sus cosas.

El otro día, la hermana Mábel nos escuchó hablando de los niños del otro colegio que vienen a sentarse en el parquecito, a la salida del cole, solo por vernos. Y uno de ellos le dijo a Mariana: “Adiós, nena”. Y ella no supo qué contestar y se puso roja de la pena y luego blanca de la emoción.

Y cuando la hermana escuchó la palabra “emoción” nos preguntó de qué estábamos hablando, y yo del susto le dije que de nada, como si la hermana fuera tonta. Entonces me mandó para la biblioteca y a Mariana para la capilla. Y se confiesa –le dijo.


El autor

GERARDO MENESES CLAROS. Escritor colombiano nacido en Pitalito Huila. Autor de veintidós títulos de literatura infantil y juvenil en los sellos Panamericana, Loqueleo, Norma, Educar y SM.

Es publicado en México, Ecuador, Cuba, Chile y Colombia y ha ganado el Premio Nacional de Literatura Infantil, el Premio Barco de Vapor, el Premio Latinoamericano de literatura juvenil, y  está en la Lista de Honor White Ravens Alemania 2013 y Lista de Honor IBBY, Atenas 2018, entre otros.
*Fragmento del libro 'Una bicicleta de tres puestos y otros relatos de vacaciones', por cortesía del autor y de Editorial Norma.


Fuente: EL TIEMPO 

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