Entre finales de abril y principios de mayo, presos de la cárcel Municipal de San José del Guaviare (Guaviare), en el oriente colombiano, les solicitaron a las autoridades la entrega de elementos sanitarios.

La petición se hizo por la coyuntura actual que vive el país por el nuevo coronavirus y la intención, se suponía, era prevenir posibles contagios.

El 4 de mayo pasado, a cada interno de la cárcel se le hizo entrega de un kit de bioseguridad que contenía, entre otros elementos, alcohol antiséptico.
Un día después, el martes 5 de mayo, la situación se salió de control en el lugar y todo por cuenta del alcohol: los presos lo mezclaron, al parecer, con un refresco en polvo y se lo bebieron.

“Estaban en sus celdas e ingirieron la bebida y se desencadenó una riña entre ellos”, indicó Carolina Galeano, personera municipal de San José del Guaviare.
El reo golpeado fue llevado al Hospital de San José y valorado. Sus heridas no eran de gravedad y, después de algunas horas, regresó a la prisión.

“El director del centro carcelario, Justo Pastor Macías Urrea, tomó las medidas disciplinarias correspondientes por los hechos”.

Galeano señaló que la situación registrada es muy rara, pues los presos de la cárcel Municipal, la única del departamento, son muy calmados. “El 95 % de los encarcelados tiene arraigo en el Guaviare y saben que si se portan mal podrían ser trasladados o perderían beneficios, como las visitas”.

“Los guardias se dieron cuenta del escándalo y acudieron a las celdas. Al llegar, corroboraron que los presos estaban ebrios y que uno de ellos era víctima de agresiones por parte de los demás”, agregó.

Galeano explicó que la cárcel no es del Inpec, sino de la administración municipal y que su presupuesto es muy bajo, por lo que en el momento de los hechos sólo estaban presentes dos guardias.

“Lo único que tenían para reaccionar era un gas pimienta que, al aplicarlo, puso más violentos a los presos. Les tocó esperar que llegará la Policía y les diera una mano”.


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