El atroz hecho de sangre se registró en la noche del pasado domingo en Kennedy, luego que un hombre asesinara de múltiples puñaladas a su mujer y luego degollara a su hijastra, presuntamente por temas de celos.

El feminicida se intentó quitar la vida, causándose heridas con la misma arma, pero un hermano lo rescató y llevó hasta el Hospital, donde se debate entre la vida y la muerte.

Fue a través de la fuente policial que se conoció del terrible hecho de sangre, que se registró en Kennedy, cuando un hombre identificado como Marco Fidel Díaz Rubio, de 37 años, llegó presuntamente en estado de ebriedad a la vivienda de su mujer, identificada como Heidy Johana Soriano Amezquita, de 30 años, con quien inició una fuerte discusión, que terminó cobrándoles la vida al atacarlas con un filoso cuchillo, a ella y su hijastra de apenas 4 años, identificada como Celeste.

La versión oficial de la Policía señala que la señora Heidy Soriano presentó nueve heridas punzo penetrantes en el cuerpo, mientras que su hija tenía tres heridas y posible degollamiento.

El hombre, luego de cometer el horroroso crimen, intenta quitarse la vida, ocasionándose varias heridas en el pecho y cuello, las cuales lo dejan gravemente herido.
Tanto el dueño de la casa como los vecinos se alertaron ante el escándalo y al sitio llegó a auxiliar a su hermano, alterando la escena de muerte e inclusive presuntamente había dicho a la Policía que el sospechoso se había defendido del ataque.
También lo trasladó por sus propios medios hasta el Hospital de Kennedy, donde lucha por su vida.

De la hoy occisa, Heidy Soriano, se dice era comerciante independiente, quien seguramente nunca se imaginó que recibiría nueve heridas con arma blanca por parte de quien fue su compañero de vida, y que además sería capaz de matar también a su pequeña María Celeste. 
Hoy en el barrio Valladolid reina la indignación e impotencia por el aberrante doble crimen.
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