Bogotá está viviendo una situación crítica. Los cuerpos de víctimas del COVID-19 han tenido que ser ya almacenados en contenedores refrigerados, pues son tantos que los hornos crematorios no dan abasto.

Imágenes grabadas por Noticias Caracol nos hacen recordar lo vivido por Estados Unidos, cuando una fila de camiones refrigerados se instaló en dos centros hospitalarios de Nueva York para guardar los cadáveres, que ya no cabían en las morgues de los centros asistenciales.

Esa cruda realidad la empieza a vivir Bogotá, por lo que el Distrito tuvo que adquirir varios de estos contenedores en frío y ubicados en los cementerios con hornos crematorios: el del norte, sur y Parque Serafín.

Luz Amanda Camacho, directora de la UAESP, confirmó que en este momento en la ciudad hay tres contenedores, “vamos a tener otros tres y vamos a tener dos especiales para los casos de cadáveres no identificados o sin doliente, que es el otro caso que nos hemos encontrado, personas que mueren en su casa solas, que nadie los reconoce, que nadie sabe quiénes son, que toca pasar por un proceso de Medicina Legal, ahí vamos a tener dos contenedores más”.

Cada uno tiene en promedio capacidad para almacenar 75 cuerpos.

Sin embargo, una de las preocupaciones del Distrito es la cantidad de cuerpos que podrían ser cremados al día.

Por ejemplo, en las últimas horas fallecieron 141 personas por COVID-19 en Bogotá, un número que supera los cadáveres que en 24 horas se pueden cremar y por lo que es necesario almacenarlos en estos espacios.

La directora de la UAESP precisa que en la ciudad hay “seis hornos públicos y siete hornos privados. Nosotros estamos a cargo de los seis hornos públicos, cremamos entre 96 y 106 cadáveres diarios, dependiendo de su peso”.

Pero si siguen aumentando los casos de fallecidos en la ciudad, “lo que tenemos que hacer es recurrir a la inhumación de los cuerpos no COVID, o sea en bóvedas”, señaló la funcionaria.

Esto, explicó, se haría de forma individualizada.

“Esto no son fosas comunes, un cadáver encima de otro en un espacio de tierra, no. Esto es distinto, la norma dice que yo puedo inhumar, enterrar un cadáver, tengo que dejarlo con su féretro, identificado, tiene que tener una distancia entre uno y otro y una distancia hacia arriba, hacia los lados”, precisó.

El Distrito insiste en su llamado a acatar las medidas de bioseguridad (quedarse en casa, lavado de manos, uso de tapabocas en caso de salir y distanciamiento social), que son las únicas que pueden frenar la tasa de decesos para no tener que llegar al peor de los escenarios.
Tomado de Noticias Caracol



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