Continúan las quejas contra Electricaribe, la empresa prestadora del servicio de energía eléctrica en el norte del país. Esta vez un caso trágico de mala atención terminó con la vida de una mujer.

Esta es la historia

“En menos de un mes ese cable se había caído tres veces”. Con esa advertencia Sulia Sandoval De la Cruz dice que varias veces había alertado a personal de Electricaribe sobre la tragedia que en el sector de la calle 74 C con carrera 24 C, del barrio Carlos Meisel, se podía registrar.

 

Al parecer, la alerta fue pasada por alto y la noche del lunes un transformador explotó. El episodio hizo que un cable de alta tensión cayera sobre el cuerpo de Johanna Montañez De la Cruz, de 27 años, en momentos en los que caminaba por el referido sector en compañía de su familia.

 

 “Mi hija venía con su pequeña y el marido cuando pasó todo. La niña se salva porque el esposo la agarró y se la dio a un vecino; mientras él con un palo de escoba intentó quitarle los cables a Johanna, pero el palo se le partió, él intentó quitarlos con las manos y de igual manera fue imposible. Todo pasó muy rápido y ella murió ante la mirada de todos”, dice Sandoval De la Cruz.

 

 La familia de la víctima manifestó sentirse “ofendida” por la indiferencia de la empresa.

 

Otros parientes relataron que a Johanna el cable le quemó las piernas, el abdomen y la cara. “Cómo pudimos la llevamos al PASO La Manga, pero allí llegó sin vida”, contaron.

 

Este medio contactó a la empresa Electricaribe para conocer su versión de los hechos, pero hasta el cierre de esta edición no habían emitido declaración.


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