Alias ‘la mesera’, es una mujer con octavo grado de escolaridad, que se encargaba de atender un billar en la región del Tarra en Norte de Santander. La mujer era la encarga de tomar el tiempo, servir las copas, pasar las cervezas y sacar a uno que otro borracho que se ponía pesado en el establecimiento comercial para el que trabajaba.

Su sueldo no le daba, dicen las autoridades, para haber acumulado la cantidad de dinero que le fue encontrado durante un desplazamiento por la región de Vista Hermosa.

Alias ‘la mesera’, se movilizaba en una motocicleta, al parecer robada, debido a que números de chasis y motor se encontraban borrados, dicen las autoridades. Ella andaba muy tranquilamente por esta zona que conocía a la perfección. Sin embargo, no contó con que a mitad de su camino se encontraría con un puesto de control del Ejército.

Allí los uniformados del comando operativo energético # 1 del Ejército le solicitaron a la mujer que se detuviera al notar que llevaba consigo un paquete que consideraron extraño. Era una caja con diferentes sellos de empresas de mensajería, lo que llamó la atención de los uniformados que se encontraban en el puesto de control.

Los militares le hicieron el respectivo llamado a la mujer para que se detuviera, al preguntarle a la mujer que llevaba en la caja, esta respondió sin mayores titubeos que allí tenía ocultos cerca de 1.000 millones de pesos. Ante la inusual confesión, los militares procedieron a verificar y se encontraron con los fajos de billetes.

Alias ‘La mesera’ lo que no pudo demostrar fue la procedencia del dinero, pues la versión que entregó a los militares no tuvo credibilidad y menos sustento legal, pues dijo que el dinero era del dueño de la empresa de mensajería y que era para pagar subsidios de familias en acción, hecho que nunca pudo ser corroborado.

Ahora alias ‘La mesera’ tendrá que responder judicialmente por delitos relacionados enriquecimiento ilícito debido a que no pudo demostrar la procedencia legal de los dineros que movilizaban en una motocicleta por la convulsionada región del Catatumbo.


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