Harper-Lee Farnthorpe, de 2 años, ingirió una pila del tamaño de una moneda en su habitación el mes pasado en su casa en Staffordshire, Reino Unido.

Según su madre, Stacey Nickin, en un comunicado presentado a una audiencia judicial para determinar la causa del deceso del bebé, su hija era una pequeña llena de vida y amada por todos. Como cualquier curioso pequeño, tenía la tendencia de llevarse cosas a la boca.

Cuando sucedió la emergencia, la mujer estaba trabajando. Recibió una llamada de una de sus hijas diciendo que la pequeña Harper estaba vomitando sangre.

“Llegué a casa y había una ambulancia. La llevaron a cirugía y luego me dijeron que había fallecido durante la cirugía”, dijo la madre en la audiencia judicial.

Según la doctora Anna Piggot, quien trató a la niña, descubrieron que la menor se había tragado una pequeña batería que le causó erosión en su esófago por el ácido de la pila.

La Junta de Protección de Niños de Staffordshire emitió un advertencia indicando que los ácidos de estas baterías pueden quemar, causar hemorragias internas e incluso la muerte de quien las ingiera.

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