El más reciente balance hablaba de 227 decesos contabilizados de manera oficial, pero entrada la noche, la cifra aumentó significativamente.

 

“Registramos 160 muertos en el sur, 42 en Nippes, 100 en Grand’Anse y 2 en el noroeste”, reportó Kerry Chandler, director de protección civil en rueda de prensa.

El temblor tuvo una magnitud de 7,2 grados y se sintió a las 8 y media de la mañana de este sábado 14 de agosto con epicentro a 160 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital.

 

Aparte de las vidas perdidas, hay múltiples derrumbes y daños en diversas edificaciones, por lo que los organismos de rescate continúan en la búsqueda de sobrevivientes y de cuerpos entre los escombros.

 

Hospitales en las regiones más afectadas, las de Pestel, Corailles y Roseaux, están colapsados en sus servicios de urgencia por la cantidad de heridos que ha ido llegando a cada hora, agregó Chandler.

 

Esta tragedia se suma a la pandemia de COVID-19 y a la crisis política generada por el asesinato del presidente Jovenel Moise, el pasado 7 de julio.

 

Haití había sufrido otro devastador terremoto en 2010, cuando el movimiento telúrico fue de 7 grados en la propia capital, tragedia que dejó 360.000 muertes, según cifras del Gobierno de ese entonces.

Fuente: Pulzo

 


publicidad publicidad