Dando cumplimiento a lo que se denominó un procedimiento legal, funcionarios de la alcaldía en compañía de policía y ejército, demolieron la casa de habitación que con mucho esfuerzo la humilde familia logró construir. Según lo indicado en ese momento, la falta de licencia de construcción obligó a la realización del procedimiento, sin embargo; entendidos en el tema afirman que la licencia se exige al inicio de una construcción y no cuándo ésta se encuentra realizada.

El abogado de la parte afectada Marco Adrián Artunduaga, señaló que la querella de perturbación a la posesión interpuesta para definir si había o no, invasión del señor Tulcán, fue fallada a favor del ciudadano en segunda instancia, por lo que se procedió a ejecutar la acción por un tema exclusivo de licencias, hecho que podía tratarse bajo otra figura, afirma.
Por su parte Bayron Tulcán, esposo de la persona a la que le figura un documento otorgado por el anterior propietario, afirma que, ante la falta de conocimiento y asesoría jurídica en ese momento, no logró entregar la información que lo acreditaba como propietario, razón por la que una vez, el abogado Artunduaga tomo el caso, se instauró una apelación que, en segunda instancia, le resultó favorable.


A pesar de ello, se insistió en la licencia desde la casa de gobierno municipal, pero no se podía otorgar, porque el documento no corresponde a una escritura a pesar de que en él, se comprueba que Tulcán y su familia residían en el lugar desde hace cerca de 10 años, y además, por el pequeño espacio de terreno que no sería objeto de otorgamiento de licencia. La vivienda se construyó y en ella habitaba la familia Tulcán, hasta el día de ayer cuándo usando maquinaria, cada una de las paredes fueron demolidas.
El hecho que despertó tanta indignación como solidaridad ha ocasionado el impulso de una campaña social para la construcción de una vivienda digna para la familia, la cual también es de escasos recursos económicos. El Vicario Miller Calderón Calderón, quien en otras oportunidades ha liderado campañas de esta naturaleza, a través de sus redes sociales y a este medio de comunicación, confirmó que está dispuesto a movilizar a la comunidad para efectos de lograr reunir la mayor cantidad de materiales para la construcción de la nueva vivienda.

Ladrillos, cemento, zinc, varilla, puntilla, sanitario, y demás elementos que se deseen aportar, pueden ser entregados previa coordinación con el sacerdote a través del número telefónico 3112377970. También se trata la posibilidad de habilitar una cuenta bancaria para el arribo de ayuda económica para sufragar los gastos de construcción.

 Información Gisela Hurtado 


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