Le ha costado toda una vida, pero por fin se ha atrevido a confesar su mayor secreto; a sus 90 años, el norteamericano Kenneth Felts se siente más que orgulloso de confesar su homosexualidad. No lo ha contado en petit comité, sino que lo ha compartido con el mundo a través de las redes sociales. En una emotiva publicación de Facebook que ya es viral, el hombre ha querido confesar cómo se sentía con un secreto que “tenía planeado llevarse a la tumba”.

 

Sin embargo, algo le ha hecho cambiar de opinión: el periodo de confinamiento. Durante los meses que ha durado, Felts decidió comenzar a escribir sus memorias, y sintió que no podía hacerlo sin confesar su orientación sexual, así que, decidió que había llegado el momento de revelar quién era en realidad.

Confiesa que supo que era homosexual con tan solo 12 años, pero siendo un niño en plena Segunda Guerra Mundial y crecer en un hogar donde la familia seguía estrictamente los dictámenes religiosos, no es que pudiese contarle al mundo nada relacionado con su orientación sexual. “Si confesabas tu homosexualidad, te lo jugabas todo -tu vida, tu trabajo, todas tus amistades; y te clasificaban como un pervertido automáticamente”, recuerda Felts en una entrevista con el programa Today .


Sin embargo, eso no impidió que el hombre conociese a otros hombres con los que entabló relación. Es más, otro poderoso motivo para confesar su gran secreto fue precisamente ese: encontrar a un hombre que le marcó en su juventud; tanto, que se convirtió en el gran amor de su vida. Se llamaba Phillip y fue compañero suyo en la Marina. Ambos comenzaron una apasionada relación que duró dos años y que, en palabras del propio Felts, era “pura felicidad”. Sin embargo, fue el propio Felts quien acabó con la relación, llevado por sus sentimientos religiosos: lo que enseñaba la Iglesia era que la homosexualidad no estaba permitida, por lo que todo lo que él sentía estaba mal.

Felts dejó a Phillip y, en los años siguientes, se casó con una mujer, tuvo una hija y posteriormente, se divorció. El destino quiso que su propia hija le confesara que ella era homosexual en 1995, lo que le hizo casi atreverse a estar en paz consigo mismo. No lo hizo, y le ha costado nada menos que 25 años poner sus sentimientos en orden.

 

En todo ese tiempo, una cosa sigue igual: no ha podido olvidar a Phillip. Por eso, esperaba que, al compartir su secreto a través de Internet, de alguna manera, sus sentimientos y recuerdo llegaran a ese hombre. Y como todos sabemos, la magia de las redes sociales puede lograr cosas increíbles. Tal y como confirmó Felts unos días después, una usuaria se había tomado la molestia de buscar a Phillip con los datos que Felts había compartido. Encontró a Phillip. Sin embargo, el final no es demasiado feliz: Phillip falleció hace algunos años.


“Fue el amor de mi vida. Mi primer y gran amor ha fallecido”, cuenta Felts a través de Facebook, “Según me cuenta su sobrina vivió una vida plena y feliz. Su pareja de muchos años falleció hace años y Phillip vivió solo durante el resto de su vida. Siento que compartí con él los mejores años de su juventud y él ciertamente convirtió los míos en memorables. Siempre le recordaré y le apreciaré por ello. Le amé con el corazón durante años, y ahora se ha ido. Es muy frustrante estar tan cerca y aún, así, no poder alcanzar a mi amor perdido. Es muy doloroso no haber podido decir adiós. Pero el mundo entero sabe ahora lo que me amaba y lo bueno que era mientras estuvimos juntos. Mi corazón se ha convertido en piedra y necesito llorar para hacer desaparecer mi pena. Descansa en paz, Phillip”.

 

Puede que haya perdido a Phillip, pero su valentía para vivir con orgullo tal y como es seguro que inspirará a más de una persona, sea de la generación que sea, para vivir de acuerdo a sus creencias mucho antes de lo que él lo ha hecho.

 

“Muchos me han dicho que les he inspirado y tienen mayor coraje para mostrarse tal y como son”, dice, “y es verdad. Yo soy como soy: soy gay y, por fin, soy libre”.

 


publicidad