El asesinato de una mujer con 36 semanas de embarazo ha provocado conmoción en Brasil, sobre todo porque la culpable fue su propia amiga.

El nombre de la madre era Flávia Godinho Mafra, cuyo cuerpo fue encontrado por su esposo, Valdeli Mafra, en una zona de la ciudad de Florianópolis, al sur del país sudamericano.

Según medios locales como NSC Total, la embarazada de 24 años de edad fue ultimada por su antigua amiga de la escuela, quien la atrajo a un falso baby shower para robarle la criatura.

A penas tuvo oportunidad, según los informes oficiales, aquella ‘amiga’ atacó con un ladrillo a la madre para arrancarle el bebé que llevaba en el vientre y posteriormente quitarle la vida.

Flávia, maestra de profesión, había despertado la preocupación de sus familiares y amigos porque nunca regresó a su casa después del supuesto evento.

«Flávia desapareció el jueves (27 de agosto) por la tarde cuando partía para el supuesto baby shower que tendría lugar en São João Batista», señaló el informe policial.

 

Su amiga afirmó que la futura mamá desaparecida se había «ido con otra persona», pero cuando hallaron el cuerpo a la mañana siguiente, ella «confesó» el brutal crimen.

 

La victimaria dijo a los investigadores que había sufrido un aborto espontáneo en enero, por lo que se obsesionó con robar un hijo, indicó en un artículo Metro UK.

 

¿Qué pasó con la criatura?

La bebé, llamada Cecilia, sobrevivió a la terrible experiencia y luego fue encontrada por la Policía en un hospital, a donde había sido llevada por la asesina y su esposo, quienes fueron arrestados en el lugar.

En el hospital, la bebé tenía cortes en la espalda, lo que despertó sospechas porque la mujer no tenía signos físicos de haber dado a luz.

Luego se supo que los sindicados arrojaron el cuerpo de la maestra Flavia en un patio de cerámica abandonado.

Mientras Cecilia se recupera en el Hospital de Niños Joana de Gusmão en Florianópolis, una autopsia evalúa si fue extraída del útero de la profesora.

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