Juan Gabriel Juca tiene 9 años, vive con su mamá y su hermana en una modesta casa ubicada a una hora de la ciudad de Cuenca, en Ecuador.

 

Como muchos niños en Latinoamérica, se las ingenia para estudiar pese a las adversidades. Por eso, con su hermana, se turna el celular de su madre para hacer tareas.

 

Pero un episodio extraordinario le impidió entregar su trabajo de sociales: su cerda iba a parir, por lo que Juan decidió enviarle una nota de voz a su profesora.

 

“Profe Nancy, buenas tardes, le puedo decir que no voy a mandar el deber muy prontito porque acabándose las clases mi ‘cuchi’ empieza a parir y no sé hasta qué horas estará. Como mi mami aún no llega, tengo que estar viendo ahí a la ‘cuchi’”, dice la grabación que se hizo viral.

 

Y agregó: “En cuanto acabe de parir le envío el deber, gracias, espero me entienda”.

 

Su nobleza, valentía y madurez le dieron la vuelta a Ecuador, pero la historia trascendió fronteras.

 

El canal Teleamazonas llegó hasta la casa de Juan Gabriel para entrevistarlo. También a Diana Juca, su mamá.

 

“Es mi brazo derecho, me ayuda bastante en casa, estoy admirada con su responsabilidad”, dijo la señora, que realiza labores agrícolas para el sustento diario.

 


Juanito, como le dicen sus amigos, sueña con tener un computador. Mientras esto sucede, él celebra que su cerda dio a luz a nueve marranitos.


Fuente: Noticias Caracol

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