Un médico de la Universidad de Antioquia creó una toalla higiénica con biotecnología. Con ese dispositivo buscan ayudar a detectar de manera temprana hasta 14 peligrosas enfermedades. Se espera que el desarrollo de ese elemento ayude a salvar vidas en las zonas rurales.

La toalla higiénica con biotecnología está siendo probada en Yolombó. Soledad Franco es una pobladora que está utilizando ese elemento. Ella afirma que 6 de sus hijos murieron tras enfermar y no recibir atención médica oportuna.

“Una niña se me murió de tosferina a los 7 meses, a otro le dio bronquitis a los 3 días de nacido, a una niña de 2 meses también le dio bronquitis. Uno no salía con ellos porque donde uno vive es muy retirado y se morían en el camino”, manifestó.

Pese a sus pérdidas, doña Soledad está acompañada por sus siete nietos que están a su cuidado luego de que su nuera muriera por un paro cardiorrespiratorio: “Me tocó quedarme con los niños y colaborando para que ellos no sufran”.

Las comunidades campesinas de Yolombó tienen que emprender largas travesías para llegar a un hospital de primer nivel. Son cerca de 3 horas caminando. Esto ocasiona que la tragedia de doña Soledad se repita en otras familias.

Ante esa problemática, un médico de la Universidad de Antioquia se dio a la tarea de desarrollar una toalla higiénica inteligente. Por medio de ella se logra detectar, de manera temprana, hasta 14 enfermedades.

“Los eventos de enfermedades de transmisión sexual, eventos como diabetes, infección de vías urinarias, infección por hongos y detectar eventualmente anemia”, indicó Alejandro Vargas, epidemiólogo.

Según el especialista también se puede detectar mercurio en el organismo.

“Lo ideal es que se impregne la toalla con orina y si hay algunas bacterias, estas van a reaccionar con los componentes bioquímicos y producirá un cambio de color”, indicó Verónica Rendón, bacterióloga.

Para Jennifer Torres, habitante de Yolombó, la toalla higiénica ayuda a detectar “anomalías” que deben ser tratadas y examinadas en centros médicos.

Este invento fue reconocido en la Singularity University, situada en Estados Unidos. Ahora los desarrolladores necesitan recursos para culminar el proyecto y exportarlo a otros territorios.

Fuente: noticias caracol

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