Calcinados por las llamas o muertos por la falta de alimentos y refugio, al menos 480 millones de animales están siendo víctimas de los devastadores incendios forestales que arrasan desde septiembre Australia.
La cifra se refiere solamente a las especies de una gran parte de los mamíferos, aves y reptiles que habitan en el estado de Nueva Gales del Sur, que con sus 36.000 kilómetros cuadrados de terrenos calcinados, un área similar a la de Taiwán, es el más afectado por las llamas.
Más de 150 incendios forestales ardían el viernes en Nueva Gales del Sur, el estado más poblado del país, del cual Sídney es la capital. Y es que también, los granjeros australianos también han perdido decenas de miles de ganado en los incendios forestales, y muchos de ellos tuvieron que sacrificar animales que sufrían estrés por calor y quemaduras.
Las intervenciones por parte de los socorristas continúan intensificándose, pues lamentablemente la cifra de hectáreas consumidas por las llamas a alcanzado los 12 millones, con por lo menos 1300 viviendas destruidas. 
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