El soldado que disparó en el retén militar donde murió Juliana Giraldo, el 24 de septiembre del año pasado, en el norte del Cauca, fue enviado a un centro carcelario, mientras avanza el proceso judicial en su contra.

 

La decisión la tomó una fiscal especializada de derechos humanos del Juzgado Primero Penal del Circuito de Puerto Tejada.

 

Se revocó la detención domiciliaria concedida al militar, hoy desvinculado del Ejército, y dispuso su reclusión en centro carcelario, dentro de la investigación que se adelanta en su contra por el presunto delito de homicidio en persona protegida.

 

“Ese día, el hoy procesado, al parecer, disparó en dos oportunidades su fusil de dotación contra un vehículo particular que habría desatendido la señal de alto hecha por los militares en un puesto de control, ubicado en la vía que del municipio Miranda conduce a la población de Corinto (Cauca). En el automotor se movilizaban varias personas, entre ellas la víctima, quien recibió un impacto en la cabeza”, señala el juzgado.

 

El soldado, quien permanece privado de la libertad desde mayo de este año, cuando el Juzgado 2 Promiscuo Municipal de Miranda le dictó medida de aseguramiento, será trasladado a un centro penitenciario que designe el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).

 

Los hechos en los que Juliana perdió la vida ocurrieron a eso de las 8:30 de la mañana del jueves 24 de septiembre, en la vereda Guatemala, en Miranda.

 

Un automóvil con cuatro ocupantes se desplazaba por esa zona rural, en límites entre el Cauca y el sur del Valle.

 

El carro, de color blanco, llegó a un retén militar en ese trayecto.

 

Una versión indicó que el vehículo estuvo dando reversa y luego hubo los disparos, y otra señala que habría pasado de largo frente al puesto de control.

 

Juliana Giraldo era estilista y natural de Jamundí. Residía en Miranda con su pareja, con quien criaba pollos y vendía tilapia. Su sueño era tener su propia peluquería.

Fuente: EL TIEMPO


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