Un hombre de 67 años, identificado como David Fuller, admitió haber abusado de decenas de cadáveres mientras trabajaba en una morgue.

El sujeto, electricista de oficio, se grabó cometiendo esos actos. Los hechos salieron a la luz en un tribunal. Las autoridades del Reino Unido habían detenido hace un año a David Fuller, pues era uno de los principales sospechosos del asesinato de dos jóvenes, de 20 y 25 años.

Mientras los investigadores trataban de relacionar al sujeto con el doble homicidio, empezaron a encontrar pruebas de los abusos que cometía contra los cadáveres que llegaban a la morgue en la que trabajaba. Las autoridades revelaron que el individuo guardaba un diario en el que escribía, a detalle, los actos sexuales que cometía en la morgue.

Ese libro estaba escondido en su vivienda, misma que compartía con su esposa. No contento con llevar el detallado registro, también se grababa cometiendo los abusos y luego almacenaba los videos en un disco duro, que también ocultaba en su casa.

Tras hallar esa evidencia, representantes de la Fiscalía británica indicaron que “nunca habían visto algo así antes”. Mediante un comunicado, las autoridades de ese país indicaron que el criminal abusó de cuerpos de niñas y mujeres en dos morgues del hospital de Tunbridge Wells.

Se conoció que incluso abusó de cadáveres de niñas de 9 años y adultas de 100 años.

El hombre se declaró culpable de 51 cargos. Las autoridades presumen que pudo haber protagonizado más de 99 casos de abuso a cadáveres.

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