Tras cuatro días de incendio en páramo de Santurbán, ha arrasado con más de 800 hectáreas de frailejones.

La deflagración se registra desde el miércoles pasado en el sector conocido como Páramo Rico, zona rural situada entre los municipios de California y Vetas, poblaciones donde las autoridades declararon la calamidad pública para atender la emergencia que destruyó bosque nativo de robles y amenaza a especies como venado blanco y puerco espín

Para controlar el incendio han llegado cerca de 40 integrantes de los cuerpos de bomberos y defensa civil de 11 municipios de los departamentos de Santander y Norte de Santander que buscan a través de zanjas cortafuergos, tierra, agua y ramas, impedir que se propaguen las llamas.

Campesinos relatan que el incendio tendría más de 800 hectáreas consumidas afectando frailejones y ecosistema; al igual que parte de la Sabana, en donde hay nacimiento de la quebrada la Florida.

“Nos criaron con la enseñanza de conservar los páramos, se no ha quemado el 100% de la finca de mi padre, hoy nos duele en el alma cómo se quema un páramo, tengo el sentimiento de impotencia, de ver el olvido estatal, no hay señal de teléfono para comunicar, es lejos, me duele que se nos quemó la riqueza, cruzó la cordillera, nos duele el corazón, de ver cómo se dañó este espíritu, no me da pena que se me quiebre la voz, esto da dolor, que se acabe de la noche a la mañana” relatan.

Las autoridades locales y los organismos de socorro solicitaron apoyo aéreo a través de un helicóptero adaptado con un Bambi Bucket que ayude a descargar miles de galones de agua para controlar el incendio forestal.

Ramón Ramírez, director de la Unidad de Gestión de Riesgo de Santander, dijo que el incendio se extinguió este domingo en un 80% gracias a los 51.000 litros de agua que dos helicópteros militares lanzaron en 30 descargas; que según indicaron, no habían llegado antes debido a los fuertes vientos y el difícil acceso.

El alcalde de California Santander, manifestó que, al parecer el incendio habría sido ocasionado por un cazador de tinajos que habría quemado sin control varias cuevas de los roedores mamíferos y así habría comenzado el incendio.

La oficina de Gestión de Riesgos y Desastres de Santander, afirma que continuarán las labores de vigilancia y control para liquidar por completo este evento que compromete la fauna y flora propia de la región.

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